Colaboración: My Rain and You... Capitulo 24


En esta noche, esta noche
En el abrazo de quien amas
En esta noche, esta noche
Cálidamente…
Las estrellas están brillando.
Bye Bye Sea


Mientras tanto en la habitación donde se recuperaba Heechul…


- Sobre mi tienes que pasar antes de intentar algo contra Siwon. – bufó Heechul enojado.

Se escucharon estallidos fuera del auto, eso hizo a Heechul voltear hacia atrás viendo a un Siwon colgado de la ventanilla.

- ¡Siwon!… - gritó Heechul, desconcentrándolo un poco, lo que aprovecho Min Ho para echar a Heechul hacia atrás y apuntar su arma contra Siwon.

- Ahora sí, lo tengo donde quería. - y otro disparo retumbo en sus oídos.

- ¡Siwon! ¡Siwoooon!...


Aunque no era real, sólo una pesadilla… no dejaba de estar muy cerca de la realidad que vivió. Heechul abrió los ojos de inmediato, su frente estaba empapada de sudor y su respiración era agitada, aquella escena no se apartaba de su mente por más que quisiera. Teniendo a Siwon a su lado ésta pesadilla no se presentaba, pero encontrándose durmiendo solo o con otra persona siempre le sucedía.

Por eso es que supo que Siwon no se encontraba a su lado.

- Fue sólo una pesadilla Heechul… un mal sueño. – esta vez había sido Changmin quien lo despertó de aquella pesadilla.

De nuevo cerró sus ojos para tranquilizarse y regularizar su respiración, para nada deseaba que la doctora Gynka lo encontrara agitado, pues seguramente mandaría sedarlo para mantenerlo tranquilo y el no deseaba eso.

Lentamente abrió sus ojos de nuevo, mirando a Changmin que se encontraba a su lado, una pregunta surgió de su boca.

- ¿Y Siwon? – ya que éste nunca lo dejaba solo.

- Salió un momento, tenía algo que atender personalmente, pero me dejó dicho que en cuanto despertaras le llamara. – le explicó Changmin tranquilamente mientras secaba el sudor de su frente. - ¿quieres que lo llame?

- Sí, por favor.

Hacía ya una semana que estaba internado en esa pequeña clínica o eso es lo que él recordaba desde que había despertado. Se estaba recuperando lentamente, aún le dolían los huesos y las heridas ocasionadas por la bala.

Se levantó un poco de la cama tratando de acomodar sus almohadas hasta quedar sentado, pero por el esfuerzo Heechul logró sentir dolor de la herida. Posó su mano instintivamente sobre su herida, recordó lo que Siwon le contó sobre lo difícil que fue su operación y lo cerca que estuvo de morir.

¿Cómo es que era tan grande la herida?
¿Por qué sentía como si hubieran removido algo de sus entrañas?

De sus labios brotó un suspiro de resignación, pues ya sabía lo que todos le dirían, una operación riesgosa para salvar su vida. Pero eso no le quitaba la sensación de que aquella herida ocultaba algo más, quizás estaba más grave de lo que le informaron. Pronto Heechul alejó esos pensamientos de su mente, Siwon le amaba y éste no le mentiría, dirigió su mirada a la ventana de la habitación y se quedó observando el cielo azul.

La puerta de la habitación se abrió y pudo ver a Siwon que se acercaba apuradamente hasta donde estaba, con su dulce sonrisa y esa mirada de amor que siempre confortaba a Heechul.

- Despertaste Rella, ¿Cómo te sientes? – Siwon ya estaba sentado a su lado tomándole la mano.

- Bien. – fue lo único que dijo, ya que Siwon adivinaría su verdadero estado, no le podía ocultar nada.

- Siento no haber estado a tu lado, ¿de nuevo volvió?

- Sí, pero es sólo cuando no estás conmigo. – se quejó tiernamente Heechul.

- Por eso lo siento, pero para compensarte y que me perdones, tengo algo que mostrarte. – Siwon sonrió ante la cara interrogante que puso Heechul. – tú confías en mí, ¿verdad amor?

- Sabes que sí, Simba. – Heechul tomó la mano de Siwon entre las suyas.

- Entonces, sabes que lo que hago es porque estoy seguro que no corremos riesgo alguno.

- De eso estoy seguro, confió en ti.

- Esto te va a gustar mucho amor.

Siwon se levantó de su silla, besó la frente de Heechul y lo vio perderse tras esa puerta. Después de unos segundos la puerta se abrió dejando ver a una de las personas que más había extrañado estos días, Leeteuk entró a la habitación y caminó hasta donde Heechul convalecía.

- Heechul… - y la voz se le corto.

Bastó escuchar cómo pronunciaba su nombre con la voz entrecortada para abrirle sus brazos a la par donde finalmente Leeteuk descansó su cabeza abrazando sin lastimar a Heechul. Ambos lloraban, pues volver a encontrarse era como un milagro.

Siwon los observó desde la puerta, Heechul levantó el rostro de Leeteuk, secó sus lágrimas y le besó ambas mejillas, para después verlos sonreír tiernamente. Se sintió tan feliz de verlo así nuevamente, Siwon no había visto esa sonrisa sincera desde que había despertado en el hospital. Cerró la puerta dejándolos solos, para darles la oportunidad que charlaran sin ser interrumpidos, seguramente tenían muchas cosas que contarse.

Despierto, Heechul lucia mejor semblante, más animado y sonrosado, verlo de ésa manera a Leeteuk le resultó una sorpresa bastante agradable.

- Me da mucho gusto verte Heechul. – Leeteuk no podía ocultar la sorpresa y alegría en su rostro, Heechul presentía que su cuñado lo sabía todo.

- ¡Hola Teukie! – Vio como Leeteuk se sentó a un lado de él sobre la cama y tomaba su mano. - Lo siento. – dijo Heechul a penas en un susurro.

- No fue tu culpa que sucedieran así las cosas Heechul, las circunstancias los llevaron a esto.

Los remordimientos que Heechul tenía con su familia por hacerse pasar por muerto fueron opacados un poco por lo que su cuñado Leeteuk le dijo. Con esas palabras algo dentro de él le decía que su familia podría perdonarle la mentira alguna vez.

- ¿Cómo están todos?

- Ellos… - hizo una pausa. – saber que te perdimos fue muy duro, hemos llorado muchos días pero… finalmente la resignación llegó. Tu madre se ha ido a China para estar presente en el nacimiento de los bebes de Zhoumi y Kibum, ya sabes que Kibum está feliz por su próxima paternidad así que pronto estará bien también y Kangin, él me tiene a mi… lo sabes, no dejaré que esté triste por mucho tiempo.

- Entiendo. – Heechul dudó un poco en preguntar lo siguiente. – y mi padre, ¿Cómo está?

- Él está bien. – Leeteuk optó por mentir, no iba a decirle a su cuñado que su padre perdía la razón poco a poco con el paso de los días, recordándolo en cada cosa. – emocionado con los cambios que Kangin y Kibum harán con nuestros negocios.

- ¿cambios? – pregunto Hee extrañado.

- Eso ya no debe preocuparte Heechul, ahora tienes una nueva vida.

- Tienes razón. – dijo poco convencido.

- Ahora dime ¿Cómo te sientes?

Heechul lo miraba sereno, sonreía un poco pues se sentía feliz al tenerlo a su lado. Por su parte la conciencia de Leeteuk aún se debatía, pero ver a Heechul tan indefenso y recuperándose le contuvo.

- Con ganas de levantarme de ésta cama pronto. – contestó divertido, golpeando la cama con sus manos.

- Ahora te das cuenta que no es divertido estar todo el día en cama ¿eh? – a Heechul le hizo gracia su comentario, recordando que en el pasado adoraba dormir hasta tarde.

- No lo es, créeme.

- Estas mejorando muy bien Heechul, seguramente pronto te darán el alta. – Leeteuk quería saber todo lo que pensaba Heechul, sobre el cambio de vida que sufriría, pero no sabía cómo preguntarle sin incomodarlo. – Heechul…

- Dime Teukie.

- ¿Ya sabes lo que pasará cuando salgas de aquí?

Heechul pareció meditar la respuesta, estaba enterado del plan de Siwon y confiaba en Siwon pero… había algo de tristeza en su interior, después de todo abandonar su país para ir a vivir a uno extraño era algo que le daba temor, respiró profundamente y habló.

- Me iré con Siwon, viviremos en Canadá. – salió de su boca con seguridad. – Siwon y yo ya no tenemos nada que hacer aquí, estamos muertos ¿recuerdas? Comenzaremos una nueva vida en ése lugar.

- ¿Estás seguro de lo que vas hacer? no es porque no esté de acuerdo, sólo quiero estar seguro que tú lo estás.

- Siwon me pidió que nos casáramos. – al decir esto, a Heechul se le ahogó la voz.

- ¿Y tú qué piensas de éso, Heechul?

El sólo pensar en su futuro al lado de Siwon se le formaba un nudo en el estómago y su garganta se secaba. Leeteuk se dio cuenta que éste dudaba un poco.

- Al principio no estaba de acuerdo, tuve miedo Tequie… pero después…

___Flasback___

Dos días después de que Heechul despertara, Siwon le contó sus planes de sacarlos del país e irse a vivir al extranjero. Siwon sabía que tenía que esperar a que Heechul se restableciera del todo, pero la charla no podía esperar, pues en cuanto a éste lo dieran de alta, habrían de abandonar el hospital sin tener a donde más ocultarse sin correr riesgos.

- Vamos a casarnos cuando te den el alta, Changmin ha dicho que podemos hacerlo aquí, los papeles y todo se harán con nuestros nuevos nombres.

Mientras hablaba, Heechul sólo guardaba silencio tratando de asimilar lo que escuchaba, sentía que todo se haría muy rápido. Siwon tiró de su mano suavemente al ver que no se movía, Heechul le mostró una débil sonrisa.

- ¿Estás de acuerdo?

- Yo… - Heechul veía en los ojos de Siwon la emoción y su impaciencia.

Mientras a Siwon se le borraba la sonrisa de su rostro por la duda instalada en el rostro de Heechul, pues estaba dispuesto a lanzarse al vacío por él, sintiendo la emoción de ese preciso momento teniendo fe en la vida que tendrían juntos. Pero si Heechul dudaba, lo necesitaba comprometido en el matrimonio tanto como él.

Sin embargo Heechul se sentía algo inseguro por sus propios miedos, ése miedo era algo que tenía que vencer por sí mismo. Temía a lanzarse en esta aventura y que al final no funcionara, encontrarse en un país que no conocía solo y decepcionado; le ponía muy mal pensar que el amor de Siwon se terminara.

- Lo organizaré todo para cuando te den el alta y podamos irnos. – le explicó Siwon. – ésa era mi sorpresa.

- Pues si ya es un hecho. – consiguió decir Heechul sin salir de su asombro.

Siwon se sentó a su lado tomando sus manos acercando su rostro lentamente sin dejar de mirar los ojos de Heechul, si pudiera hubiera deseado internarse en su mente para saber por qué dudaba, ahora, en éste momento… justo cuando iban a poder ser libres y amarse sin nada que los detuviera.

Al sentir su rostro cerca, a Heechul se le aceleró el corazón.

- Heechul, ¿tú me amas?

- Esto no tiene que ver con el amor.

- No has respondido mi pregunta. – Siwon despejó su frente de algunos mechones que caían sobre sus ojos.

- Sí, te amo Siwon, nunca he amado a nadie más que tú, sabes que mi vida ha sido difícil por eso nunca sentí amor pero tú… contigo me lancé al vacío...

- A los brazos del amor… - Siwon esbozó una sonrisa.

- Sí, pero por lo mismo tengo miedo. – Heechul ahogó un gemido que quiso salir de sus labios. – ¿y si después de un tiempo dejas de amarme? si esto no funcionara yo… - se interrumpió al ver en el rostro de Siwon una mirada de reproche y corrigió lo que iba a decir. – sé que hemos pasado por duras pruebas y eso debería ser suficiente para mí.

- ¿No confías en mí?

- Sí lo hago, no es tu culpa Siwon, es por mí… soy un tonto por sentir estos miedos. Nadie me enseñó a amar, no sé si esto que sentimos sea suficiente para mantenernos juntos, si seré suficiente para ti.

Y en la última frase, Siwon encontró la respuesta a los miedos de Heechul, los mismos miedos de cuando se le entregó por primera vez… su pasado.

- Siempre has sido y serás suficiente para mí porque te amo Heechul, porque he aceptado que todo lo que eres, lo que tienes y lo que puedes ofrecerme es suficiente y mucho más de lo que deseé obtener en esta vida. Eres toda mi felicidad y lo único que necesito.

Cada palabra dicha por Siwon logró su cometido, a Heechul lo comenzó a invadir un sentimiento cálido lleno de seguridad. No dudaba por Siwon, finalmente él era el de los miedos y las dudas, pues estaba seguro que lo amaba y lo amaría siempre.

- Siempre sabes qué decirme para volverme a la realidad, ¿Cómo lo logras?

- Con amor. – y se besaron tiernamente.

- No creo poder amar a nadie que no seas tú, quiero pasar el resto de mi vida contigo Siwon, si así lo deseas.

- Eso es un sí. – la sonrisa de Siwon era hermosa a los ojos de Heechul.

- Sí, casémonos ahora mismo. – bromeó.

- Mmmm no creo que desees las fotos de nuestra boda en ésta cama de hospital. – se burló un poco Siwon.

- Cierto, si no fuera por esto, me casaría en este instante.

Un movimiento rápido por parte de Siwon, hizo que sus rostros quedaron muy cerca, sus labios se rozaron comenzando con un intenso beso, Heechul abrió su boca para recibir la de Siwon haciendo de éste algo más profundo; sus lenguas exploraban sus bocas reconociéndose nuevamente después de mucho tiempo.

___Fin del flasback___

- Tuve miedo pero ya no, ahora sé que deseo hacerlo, deseo pasar mi vida al lado de Siwon porque lo amo.

- Y él te ama también. – Leeteuk se sentía feliz por Heechul, después de tantas tristezas ellos merecían ser felices.

- Leeteuk, yo no sé porque dudé. – Heechul trató de sentarse sobre la cama.

- No hagas eso, no puedes levantarte aún.

- Pero si ya no me duele… casi. – dijo Heechul al sentir una pequeña punzada de dolor.

- Anda no hagas tonterías, vas hacer que llame a Siwon para que te rete. – le amenazó.

- No, no lo hagas. Pareciera que le doliera a él y no a mí, se preocupa mucho por mi salud, sé que fue algo grave pero ya me siento mejor. – en el rostro de Heechul se notaba la duda. – Todo es muy raro, sé que debo cuidarme y que estaré con medicamentos por algunos meses para poder recuperarme, pero estoy vivo y debería confiar en mí, me siento mucho mejor cada día.

- Es porque desea que estés sano pronto y tú no sabes cómo estar internamente. – Leeteuk sabía que su cuñado no era tonto, el sospechaba algo pero no lo decía abiertamente. – sólo has caso y danos la razón, ¡eh! Se bueno y así no preocuparás a Siwon.

- Lo sé, sólo por él lo hago, aunque sigo sin entender por qué tantos cuidados.

- Entonces… - Leeteuk cambió rápidamente de tema. – tendremos una boda pronto, ¿deseas que me ocupe de algo?

- Sí, tú sabes lo que voy a necesitar. – sobre éste tema a Heechul se le veía más animado.

- Bien, tú no te preocupes, yo me ocuparé.

- Y por favor, que Siwon también se vea lindo.

- No más que tú, cuñadito.

- Eso es obvio. – ambos rieron y se abrazaron.

Aprovecharon todos los días para verse y planear la boda para el día del alta de Heechul, Leeteuk sabía que pronto estaría muy lejos de su cuñado y lo iba a extrañar mucho. Y Heechul sentía que pronto perdería a su confidente y a un hermano más; pero el mirar su futuro al lado de Siwon lo reconfortaba, haciéndole menos dolorosa la pérdida.


***


Heechul preguntó la hora por quinta vez en un pequeño lapso de tiempo, a pesar de que todo iba como esperaba y en forma. Por su parte Leeteuk era todo tranquilidad en esos momentos, en su cara se reflejaba que estaba satisfecho con el arreglo de Heechul, le sonrió dulcemente.

Mientras Heechul nervioso, arreglaba su saco para que cayera como debía, que sus cabellos que ahora eran rubios estuvieran bien arreglados, la camisa debajo bien estirada y que las mancuernillas de zafiros que Jay les había regalado a él y a Siwon, brillaran en todo su esplendor bajo la luz de las lámparas.

Estaba nervioso sin duda, no era la primera vez que lo hacía pero, ésta vez era diferente y definitiva. Hacía mucho tiempo que no se sentía tan bien, aún le dolía un poco la herida y de vez en vez sentía como si sus entrañas se removieran pero todo dentro de lo normal.

- ¿Qué hora es? – preguntó Heechul nuevamente.

- Dentro de un momento nos llamarán para ir al lugar indicado. – contestó tranquilamente Leeteuk.

- Está muy cerca. – agregó Pilar para tranquilizarlo. – llegaremos justo a tiempo ya lo verás.

Y le sonrió a Heechul, éste se sintió algo más tranquilo, nada podía pasar porque no sólo él estaba atento a los detalles, tenía a Leeteuk a su lado y ahora también a Pilar, la linda chica que había llegado dos días antes del gran evento junto con Ryeowook.

Después de cuatro años siendo copiloto de aviones comerciales dentro de Seúl, a Pilar se le presento la oportunidad de prestar sus servicios para las embajadas Coreanas. No dudó ni un momento en tomar la oportunidad y llevar su vida por un nuevo rumbo, uno que le permitió conocer el mundo, pues era lo que más deseaba.

Lo que no tenía previsto es que con ésa decisión también encontraría el amor. Hace dos años le habían asignado a la embajada Coreana en Canadá donde conoció a Ryeowook, quien ya era piloto de uno de los aviones privados de ésta.

El comienzo de su historia de amor fue la típica historia de dos seres tímidos que se descubren de a poco, mostrando finalmente su gran corazón… así fue como se enamoraron. Al principio su relación era sólo trabajo y hasta un poco cortada, pero después con la convivencia descubrieron que tenían muchas cosas en común. Y finalmente su historia de amor terminó en una linda boda, de eso hace un año ya y ambos disfrutaban el trabajar juntos para la embajada.

Pero todo éste tiempo no la había preparado para aquella misión, era casi un rescate lo cual no se les hizo raro ya que a menudo lo hacían, pero nada parecido a esto. Yesung, su jefe a cargo, les había dicho muy poco sobre las personas que transportarían, pero al llegar aquí supieron todo.

A Pilar se le encogía el corazón el sólo recordar todo lo que Heechul había padecido para llegar a éste dulce final, pero ahora lo veía tan radiante y nervioso por la pequeña ceremonia que se celebraría a toda prisa en la embajada Japonesa, que contagiaba su felicidad con sólo verlo.

Nada que ver con la suya, pues gracias a Ryeowook tuvo una boda soñada, un gran salón, con un vestido hecho especialmente para ése día, con media docena de damas de honor y un gran banquete con parientes y amigos que no terminó hasta el amanecer. Aunque a Pilar le hubiera bastado ver a Ryeowook en el altar y esa mirada de amor que le proporciono al verla entrar en el altar.

Heechul no tendría nada de eso, pues terminando la ceremonia habría de tomar el avión que los llevaría a Canadá. Y sin embargo lo veía tan feliz, como el día más perfecto en su vida.

- Debemos irnos ya. – dijo un sonriente Leeteuk.

Por fin llegó el momento, los tres se encaminaron al hermoso jardín Japonés de la embajada, la ceremonia se celebraría en el kiosco al lado de un pequeño lago artificial. Gracias a Leeteuk aquel lugar lucia de ensueño, pues él lo había sugerido, desde la primera vez que entró ése jardín, había llamado su atención.

Pilar y Leeteuk caminaron por delante, no había música ni tampoco las típicas notas de la marcha nupcial, pero Heechul sonreía mientras avanzaba lentamente por el pasillo del jardín. Heechul observó como Leeteuk se colocaba de su lado junto con Pilar, del otro lado se encontraba Jay a un lado de Ryeowook. Heechul sonrió contento.

Entonces miró a Siwon, con su traje blanco justo en medio de aquel kiosco, como el novio perfecto esperando en el altar. Suspiró al notar como Siwon sólo tenía ojos para él y de sus labios surgió un “te amo”. Cuando por fin estuvo a su lado, volvió la cabeza hacia él y sus ojos se encontraron, a Siwon se le paró el corazón… Heechul estaba hermoso y radiante, pero sobre todo en sus ojos había amor y convicción.

- Ése color de cabello se te ve muy bien, luces increíble Rella, no puedo creer que vayas a ser mi esposo. – susurró Siwon, intentando que nadie más escuchara.
- Pues créelo Simba, porque no hay marcha atrás.

Heechul rió por la cara boba que tenía Siwon al verle, pero sobre todo, de felicidad. Aunque no todo era como lo había soñado, él lo recordaría como el día más perfecto de su vida.

C o n t i n u a r a . . .
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