A valentine's day and my sweet boy... Capitulo 18

(Dong Hae POV)

— ¿Así que te miraron como si fueras lepra y luego te sonríen? —preguntó Hee Chul, ambos estábamos conversando en el sofá de mi sala

—no tanto así Hee, pero me sentí extraño, ambas… no sé… se me hicieron familiares sus caras, quiero decir la hermana y la madre del profesor.

—ay Hae, yo sé que extrañas mucho al mono, pero esto es demasiado, por favor, no quiero que vuelvas a tomar medicamentos—de la nada a Hee Chul se le nublan los ojos.

—hey, tranquilo, ninguna pastilla volverá a entrar en mí, estoy bien ¿recuerdas? Además, te tengo a ti, a Kevin, a todos ustedes, jamás necesitaré de fármacos para sentirme mejor, porque no hay nada como el amor ¿sí?

—aarrgghh cállate, no haces más que darme más ganas de llorar, ya deja tus cosas del amor para quien te ame otra vez, suficiente es con tener a Siwon—abrazo a mi mejor amigo, no, mi hermano.

A él le debo mi cordura, mamá y Jung Soo no podían estar conmigo todo el tiempo por trabajar para mantenerme en tratamiento hasta que volví a ser yo mismo, Hee Chul me cuido y me dio todo de sí, luego cuando nació Kevin, aprendimos juntos a cambiar pañales, a preparar biberones, a bañarlo… juntos lo vimos crecer…

—¡Hee Chul!—exclamé cuando salió corriendo de mi lado, se dirigió al baño y en seguida escuché las espantosas arcadas y luego el chapoteo del agua en el inodoro. En tres zancadas entré al baño y lo encontré ahí, tenía un aspecto muy desmejorado a la luz blanca del baño, su piel usualmente blanca, tenía un color cenizo, y por último sus labios, eran tan rosados que a veces hasta a mí me daban ganas de besarlo cuando éramos más jóvenes, ahora estaban un poco blancos. Rápidamente tomé papel higiénico y limpie su boca, luego me senté con él en el suelo y lo acuné en mi pecho.

—tranquilo Hee, sshh respira. —Susurré en su oído

—es… fácil para ti… decirlo…

—esto no está bien Heenim, anda, vamos a comprar una prueba casera—en cuanto dije eso, se separó de mi como si quemara.

— ¡estás loco! ¡Ya tuve a Tae Min! ¡Yo no quiero otro bebé!—gritó, muy enojado.

— ¿pero y si ya está ahí? ¿Qué vas a hacer?

— ¡que la boca se te haga chicharrón! ¡No!

— ¿pero qué está pasando? ¡Hee Chul! ¿Le pegaste?—mi hermano apareció en la puerta, mirando de uno a otro completamente sorprendido.

—no, no le pego todavía, pero se ganará un buen puñete si sigue insinuando que tendré un bebé.

—pero Hee, puede ser, mira nada más cómo estás, ¿no te das cuenta? Yo ya tuve dos niños, al menos en Chan Sik, me puse igual que tú, irritable y mi piel tenía el color de la leche agria, además de tus arranques hormonales…

—no quiero seguir escuchando—Hee salió como una tromba del baño, sin limpiarse ni nada, tanto Jung Soo como yo nos quedamos congelados.

—lo conozco Teukkie, él está embarazado. —aseguré mientras levantaba mi frío trasero del piso.

—yo también, pero el hombre es tan terco… dios… ¿será que Siwon sospecha algo?

—no lo sé, pero de que se hace esa prueba, se hace—muy seguro, caminé hasta la puerta de mi casa y tiré de ella, fui casi corriendo a la farmacia más cercana a comprar una prueba casera, según el farmacéutico, me dio la mejor de todas, espero que así sea, pero para no quedarnos con dudas, compré cuatro.

Volví a casa y los niños estaban abajo en la sala, preguntando a su tío y appá por qué gritaba Hee Chul.

—son cosas de adultos, vayan a seguir jugando. —les decía Lee Teuk

—pelo appá gitaba, y no gushta cuando appá gita.

—yo sé Minie, pero ya se le pasará, salgan al patio, es un bonito día. —los más pequeños salieron como se les dijo, pero Kevin se quedó.

—Vigila a tus primos, yo iré a hablar con Hee Chul—le dije al pasar a su lado.

—pero sigo sin entender por qué gritaban, en mi vida te ha gritado appá—dijo cruzándose de brazos y el ceño ligeramente fruncido, igual a su papá… en ese momento, recuerdo el beso con su profesor por milésima vez, dándome un golpe de realidad de por qué no miraba la cara de mi hijo desde el viernes.

—Eehh sí… tu tío está un poquito descolocado ahora pero ya veremos qué hacer, ven Teuk—lo llamé suplicando con la mirada, lo entendió

—no lo diré de nuevo, quédense afuera y no escuchen, es privado—le dijo seriamente a Kevin, él solo nos miró ceñudo y se fue.

—si se lo decimos, tal vez la riegue con sus primos y quién sabe si con Siwon, el niño es muy sincero.

—lo sé, conozco a mi sobrino Hae—subimos a nuestros cuartos, abrí de uno en uno,  hasta que lo encontré en mi habitación, tirado en la cama.

— ¿Hee Chul?—llamé, algo nervioso.

— ¿Qué?—respondió casi susurrando.

—traje las pruebas, tienes que hacértelas.

—no quiero.

—no seas testarudo, ven, tienes que hacerlo.

—no… yo no estoy embarazado, planeaba mi siguiente hijo cuando Tae Min tuviera 7 años… no puede ser ahora. —me subí a la cama con él y lo abracé

— ¿por qué? ¿Tienes miedo?—le pregunte acariciando su cabello.

—sí… tú no te haces idea de lo mucho que duele… Kevin nació por cesárea, Tae Min fue natural… ¿por qué crees que yo no salía de casa? Estaba algo traumatizado, fui de los pocos casos que atendió a su bebé sin problemas, en cambio me di con Siwon, dormía en el sofá, le echaba la culpa prácticamente, Tae Min no tenía nada que ver en cómo nació, pero Siwon fue el que puso su cosa dentro de mí y me embarazó… suena tonto… pero así me sentía yo…

—eso nunca me lo dijiste, pasé tres meses contigo en casa, y no me dijiste lo que pasaba, pude ayudarte y lo sabes, ahora estoy un poco dolido—no era cierto, porque Siwon sí nos lo contó, pero nos quedamos callados.

—No tenía que contarte esa parte de nuestro primer periodo como padres primerizos, si bien juntos lo cuidábamos, no era lo mismo cuando llegaba la noche y de repente me acordaba de todo eso, estaba molesto conmigo mismo, porque no puedo negar que me gusta cómo me hace sentir, y por otro lado me enojaba, por esas noches o días que la pasamos tan bien, sufrí… naa ya no quiero hablar de eso… anda, dame esas pruebas antes de que me arrepienta—parpadeé sorprendido por su cambio, sip, el test solo servirá de confirmación.

Los tres nos sentamos afuera en el pasillo a esperar, pusimos las cuatro sobre el tanque del inodoro y a cada una le coloqué las gotas de su orina como indicaba la caja.

— ¿Ya estará?—preguntó mi hermano pasando la mano por su cabello.

—No, todavía no pasan los cinco minutos. —le contesté mientras jugaba con mis dedos.

— ¿No eran quince?—preguntó Hee Chul, encogido de miedo en la esquina.

—no amigo, son cinco, mientras hablamos, posiblemente ya mismo esté. —respiré hondo y de pronto vi que alguien subía, el corazón se me disparó pensando que era Siwon, pero gracias al cielo solo era mamá.

— ¿y esta reunión de jovencitos? ¿Pasa algo?

—No, solo nos quisimos sentar aquí—balbuceó mi hermano, mamá como siempre, sabe cuándo algo nos pasa.

—Sé que me esconden algo—dijo y simplemente se metió en su cuarto.

— ¿por qué todas las mamás son iguales? Quisiera que me diera el secreto, de ese modo sabría cuando mi querido Kang In hace compras en internet, no me gusta que lo haga.

—jaja, según mamá, ese don lo adquieres en cuando eres appá, pero parece que contigo se retrasó.

—muy gracioso, waa estoy aburrido… ¿ya pasaron cinco minutos? Yo creo que ya se pasó. —se quejó Teukkie mientras estiraba los brazos, miré mi reloj y sí, ya eran 8 minutos.

—bien, tienes razón hermano, ya se pasó, vamos Hee—cuando lo vi, no parecía tener intención de levantarse del suelo. —No puedes aplazarlo más, debes saberlo—haciendo un puchero, tomó la mano que le extendí y se impulsó.

Los tres nos quedamos en la puerta, temerosos… bueno yo estaba expectante… Hee Chul a mi lado parecía querer salir corriendo…

—yo veré—se ofreció Teuk, rodeé a Hee Chul con un brazo y lo vimos tomar los cuatro test, mira detenidamente cada uno. —La cigüeña tiene otro viaje a tu casa Hee.

— ¡wow! ¡Seré tío otra vez!

—no te emociones Hae, porque yo no quería otro bebé tan pronto… ¡me puse a dieta para adelgazar! Claro como ustedes se visten con lo primero que ven…

—hey, deja de refunfuñar como si fueras un jovencito totalmente solo, ya estás casado, Siwon te adora, ¿qué hay de malo con otro hijo? Creo que te amará más cuando se lo digas. —Trata de animarlo Teukkie

—ustedes dos… me sacan de quicio…—murmuró, esta vez sus ojos se aguaron y lloró, entre mi hermano y yo lo abrazamos.

—sshh, tranquilo Hee, dar a luz normalmente debió ser traumatizante, pero no por eso vas a decir que no querías un bebé tan pronto, ya está aquí, —acaricié su vientre, no me había fijado que ya estaba un poco hinchado, ¿cuántos meses se había pasado en negación? —Hee Chul, ¿cuándo fue la última vez que tú y Siwon tuvieron sexo?

—hace mucho ya, no lo recuerdo, porque ha estado un poco ocupado, a veces no llega a casa incluso, con eso de las vacaciones por invierno… se queda un rato más trabajando para no tener que hacerlo mientras está en casa con nosotros. —sorbió la nariz, Lee Teuk entró al baño y sacó papel para que se limpie. —Gracias.

—debemos llevarte con el doctor y saber cómo estás tú y el bebé, te haré una cita para mañana y hay que llamar a Siwon, decirle que venga rápido a casa. —Lo regañé un poco

—claro mamá, ¿qué te crees para hacer todo eso? —me preguntó con voz temblorosa.

—Tu mejor amigo de toda la vida, tu hermano, y no me creo, lo soy—me estaba enojando su actitud, pero tampoco podía culparlo, nunca sabría lo que se siente dar a luz normalmente.

—hijo ¿qué pasa?—me preguntó mamá cuando bajé a la sala para marcarle a Siwon.

—Hee Chul está embarazado pero tiene miedo, ¿recuerdas lo que te contamos?

—claro… pobrecito… ¿qué vas a hacer?

—llamar a su esposo, para que venga y decirle que esta vez tiene que llevarlo a un psicólogo, Siwon no puede dormir por los meses que reste el embarazo en el sofá, Dios, debió hacer algo cuando tuvieron a Tae Min—saqué mi teléfono y pulsé el número 2.

—Hola Hae.

—Hola Siwon, mira necesito que vengas de inmediato a la casa, es urgente.

— ¿qué sucede? ¿Es algo grave? ¿Hee Chul y Tae Min están bien?—se alarmó.

—sí, se trata de Hee pero no es malo, solo urgente, ven por favor.

—Salgo ahora mismo, ¿no me lo puedes decir ahora?—murmuró mientras escuche que daba un portazo.

—no, esto no es algo que se dice por teléfono, además de que no puedo ser yo quien lo haga.

—Bien, nos vemos—y colgó, estaría aquí en cuestión de minutos. Regresé al segundo piso donde Hee Chul seguía en el suelo, con la mirada perdida y llorando en silencio.

—Teukkie, llévate a los niños de aquí, no es bueno que escuchen todo esto.

—bien, llamen para saber de qué va todo esto, ¿cuánto crees que se tarde? Tae Min puede quedarse a dormir en mi casa.

—No lo sé, te avisaré cualquier cosa—palmeó mi brazo y se fue. Me arrodillé en el suelo frente a Hee Chul.

—Heenim, podemos ayudarte, no te pongas así—froté sus manos.

—no tienes idea… no puedes imaginarte ese dolor…

—no, pero quiero ayudarte, tampoco puedes… no, no puedes hacer eso. —me asusté de pensar que no quería a su bebé…

— ¿sacarlo? No Hae, no, eso nunca… pero tengo tanto miedo—se inclinó para refugiarse en mi hombro, lo abracé, con mucho cuidado lo acomodé en mis brazos y lo llevé a mi cuarto, donde siguió llorando, mojaba mi camiseta pero no me importaba, mi amigo me necesitaba.

—Sabes que siempre me tendrás, recuerda lo que me decías, “pasaremos por esto juntos” Te amo Hee. —besé su cabeza.

—lo sé… gracias, llamaste a Siwon, ¿verdad?

—sí, porque si lo hubieras hecho tú, Siwon pensaría que te ha pasado algo terrible.

—lo conoces tan bien como yo, y me parece que Tae pasará la noche con sus tíos, Simba y yo tenemos mucho que hablar… no pelearé con él esta vez; es un gran hombre… y yo lo amo Hae… lo amo más que a mi propia vida… no se merece mi rabia o mi frustración—acaricié sus cabellos largos y suspiré, dejando que hable, sus cambios de humor me confundían, pero así era el embarazo, y yo dudaba mucho que viviera algo así…

—¿Hee Chul? ¿Dong Hae? —ambos pegamos un brinco al escuchar la voz de Siwon retumbar en el pasillo.

— ¡Aquí!—grité en respuesta, mi cuñado llegó a zancadas y casi tira mi puerta.

— ¿qué es lo que pasa? Hee Chul, por favor, no me asustes, ¿qué te pasa?—llegó a nuestro lado y se sentó en la cama, nos levantamos y Hee se limpió la cara con la mano, pero le di un poco de papel higiénico.

— ¿Hae podrías traer…?—tartamudeó, asentí con prisa porque entendí lo que quería. Fui al baño para tomar una de las pruebas, la comparé una vez más con las instrucciones de la caja antes de llevársela a ellos.

—… pero dímelo ya amor, estoy muy asustado.

—Descuida Siwon, toma—le di la prueba y al verla, le cambió la expresión, pasando de pura angustia a una radiante felicidad.

—Heenim… mi vida… tendremos un bebé…—lo abrazó muy fuerte y al ver que Hee Chul no se alegraba en lo absoluto, se le borró la sonrisa. — ¿tienes miedo? —le preguntó en un susurro.

—mucho… por eso quiero ayuda… no quiero que pasemos mal este embarazo… quiero que sea diferente…—sollozó.

—por supuesto que tendrás ayuda, hoy mismo haremos una cita con el psicólogo y empezaremos tan rápido como se pueda, tranquilo, yo estoy contigo, a veces me da la impresión de que te olvidas que existo.

—no es eso… es que… cuando siento que algo se me escapa de las manos… me siento débil y asustado… no suelo pedir ayuda y lo sabes…

—claro que lo sé…—y ese era mi momento para salir, ya había escuchado lo que debía oír de él, y me alegraba que no se enoje.

                                               *           *           *           *           *

(Eun Hyuk POV)

Suspiraba aliviado de que todo saliera bien, tanto mi hermana como Jong Hyun estaban completamente recuperados y este era su primer día en casa después de dos días en el hospital. También la denuncia que presentamos por el pésimo mantenimiento de las piscinas a las que fueron, y les esperaba un largo tiempo de estar con sus puertas cerradas, no volverían a poner el peligro la vida de alguien más, recibimos las facturas del pago de los gastos del hospital…

—tío Eun, ¿me pasas un vaso de agua?—Jong Hyun me pide, volteé a verlo, estaba acostado en su cama, descansando un día más antes de ir a la escuela.

—claro pequeño—sacudí su cabello y bajé a la cocina, una vez que llené un vaso, me paré frente a la ventana de la sala y vi dos personas que paseaban por nuestra acera, una de ellas iba llorando y se cubría el rostro con las manos… pobrecito chico, ¿qué le pasará? A su lado, un alto y fuerte hombre lo abrazaba y le decía cosas, aparté un poco la cortina para ver de quién se trataba, el sol me deslumbró por un momento y luego mis ojos se ajustaron lo suficiente para reconocer a uno de ellos… no podía ser… simplemente no…

Con el corazón acelerado subí de nuevo al cuarto de Jong Hyun y le di su agua, luego volví a la sala para ver si se habían detenido, sí… mis ojos no podían creer lo que veían…

                                               *           *           *           *           *
(Hee Chul POV)
Siwon me sacó a caminar después de hablar en la habitación de Dong Hae, aunque seguía teniendo miedo, él estaba aquí conmigo… sonará trillado, pero él es mi caballero de armadura brillante, junto con Tae Min, son mis ganas de vivir todos los días, ahora tendremos un segundo bebé… rayos no termino de aceptarlo…

Un movimiento que logro ver con el rabillo del ojo capta mi atención, volteé lentamente y vi que era una cortina regresando a su lugar, un momento ¿a dónde me había traído?

—Simba, ¿dónde estamos?

—a unas calles de nuestra casa, por aquí viven los Lee, la familia que trabaja para nosotros.

—ah sí—me pasé el dorso de la mano por la cara para secarme, estaba en público y no quería que nadie me viera así… o eso pensaba hasta que vi a alguien viniendo en nuestra dirección.

— ¿Siwon?

— ¡Sung Min! Woa, ha pasado un tiempo desde que te vimos—enfoqué la vista y sí, era él, hijo de un matrimonio que trabaja para nosotros desde que empezamos, después lo contratamos para que trabaje medio tiempo, y aunque raras veces nos hemos visto, siempre nos saluda con alegría.

—sí, ¿qué hacen por aquí? Hola Hee Chul ¿qué tienes?—preguntó preocupado.

—nada, estoy bien, ¿cómo estás tú?

—de maravilla, regreso a la casa de mi novio, hoy quedamos en preparar juntos un postre, él ama comerlos. —contestó radiante, vaya, ya tenía novio.

—Bien por ti, ¿tus padres?

—en casa, vengo a visitarlos porque ya vivo con Kyu Hyun—confesó sonrojándose, era un chico muy dulce y amable, por eso es asistente en contabilidad, lograba que lo escuchen con facilidad.

—woa, que bueno, en fin, tenemos que irnos, ya sabes, niños. —Dijo Siwon con una sonrisa

—ah sí, Tae Min, yo también me voy, adiós—se despidió con la mano y cruzó la calle.

—A su edad todavía vivíamos en casa de Dong Hae. —murmuré sorprendido.

—Sí… qué rápidos, espero que le vaya bien con su novio, ok, es hora de hablar sobre el bebé. —me tensé al instante, él lo notó y me llevó a sentarme en una banca de la acera.

—Primero, estoy preocupado por Tae Min, no sé cómo se lo tome… se parece mucho a su appá. —movió una ceja en mi dirección.

— ¿Por qué tú puedes hacer eso y yo no?—protesté con un puchero.

—No lo sé, pero no me cambies el tema, Minie se pondrá celoso, y no tengo idea de cómo explicarle que tendrá un hermano.

— ¿y tú crees que yo sí? No termino de creerlo y todavía tenemos que decirle… me volveré loco…—murmuré enterrando mi cara en las manos.

—No más de lo que ustedes dos me volverán a mí, ¿pero sabes? Amaré cada segundo de tu embarazo, como la primera vez, mírame princesa—volteé la cara a regañadientes. —Aquí estoy yo, sabes que te cuidaré y te entenderé, me quedaré contigo así se repita lo que vivimos con Tae Min, porque te amo ¿y tú? ¿Quieres que nos embarquemos en esta nueva aventura junta?

—Claro que quiero que estemos juntos, pero no lo llamaría aventura.

—Ese es el Hee que yo conozco, jaja, vamos, sé positivo amor, roguemos que no me mandes a dormir al sofá—golpeé su hombro, aunque sé que no le dolió nada. —Te amo Hee.

—Yo también, pero esto es tu culpa ¿eh?

— ¿mi culpa? ¿A quién le gustan los besos en el cuello? ¿Que le aprieten una…?

— ¡ay cállate! Estamos en plena vía—el muy tonto comenzó a reírse y me abrazó, sí, sea lo que sea, lo amaba mucho, sabía perfectamente que no se iría, pero a veces me daba miedo que me mande pateando por cómo me comportaba… aunque no siempre se lo dijera, me sentía muy afortunado de que estuviera en mi vida.

(Sung Min POV)

—Vaya, se ve delicioso Minnie, pero… ¿por qué el tuyo tiene más crema de vainilla que el mío? — preguntó Kyu Hyun señalando mi plato de banana Split rebosante de la dulce sustancia.

—no sé, me dieron ganas de ponerle mucha.

—ok… bien, comamos—me sonrió y comencé a meter mi cuchara en el delicioso postre, me supo a dioses, pero le hacía falta algo…

—un segundo—dije y me levanté de la mesa para ir a buscar algo de los trocitos de carne que freímos para el almuerzo y los eché por encima de las bolas de helado… me recordaba al chocolate en tabletas…

— ¿te vas a comer eso?—Kyu Hyun puso cara de asco.

—Sí, ¿nunca lo has hecho? De niño incluso metía las paletas sabor a fresa en cualquier yogur, aahh y los doritos con helado de vainilla, no sabes de lo que te pierdes. —le conté con una sonrisa, él simplemente me miraba haciendo muecas. —No seas exagerado, anda, prueba esto. —le extendí una cucharada de choco-menta con un pedazo de carne.

—Aahh no, no gracias.

—Nah, cobarde.

— ¡Dame eso!—me quitó la cuchara y se la metió en la boca, me reí alto de su forma infantil de actuar. Masticó un poco. —Mmm… no está… tan mal…—admitió entre mordidas.

— ¿ya ves? Es rico—y continuamos comiendo así, incluso me pidió que le diera otros pedazos, lo cual me sorprendió, nunca pensé que alguien entendiera mis locuras en la comida, mis padres solían decir que estaba loco.

Los días con Kyu Hyun eran especiales, al vivir con él, me di cuenta de que no es el amargado que aparenta ser, y siempre se lo digo a la gente que me critica por ser su novio, odié la primera vez que nos vieron entrando juntos, una vieja chismosa que vive al lado al día siguiente por poco y no decía que Kyu era un psicópata violador, yo le contesté que no se metiera en nuestros asuntos…

—Miiiinnn… Sung Min… despierta conejito…—abrí los ojos de sopetón, ¿estaba en la cocina todavía…?—Me voy al baño cinco minutos y tú ya estás roncando, ¿te tuvieron de mensajero otra vez en el trabajo? Porque si es así pondré una queja. —me restregué los ojos y pasé una mano por mi cuello, dolía.

—No… no es eso… hace días que me siento cansado… pero descuida *bostezo* es la anemia, olvidé comprar mis vitaminas la semana pasada, eso es todo. —le tranquilicé poniendo mi mejor sonrisa adormilada.
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2 comentarios:

  1. ya lo estaba esperando...gracias por actualizar. Hee embarazadooo, y Eun que se de cuenta!!!! me emociona

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  2. bueno ya no tardan mucho en reconocerse si que bien

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