A valentine’s day and my sweet boy... Capitulo 11

(Dong Hae POV)

10 años después…

Me quedo parado frente a la chimenea donde están fotos mías y de mi familia, veo cómo hemos cambiado y lo grande que se ha hecho con la llegada de los niños. También veo los adultos que hoy somos, con una vida y profesiones fijas que nos permiten sostener a nuestras familias, sonrío al fijarme en una sección en especial… la de…

— ¡Appá!—mi sonrisa se hace aún más amplia al escuchar la voz de mi hijo saludarme en cuanto llega con mi madre del supermercado
—Hola hijito, ven aquí—lo abrazo muy fuerte y él a mí— ¿cómo estuvo la tarde con la abuela?
—Bien, compramos helado y yogur para mi inicio de clases
—De acuerdo
—Hola Hae
—Mamá—le doy un beso en su encanecida cabeza
—Kevin toma esto, llévalo a la alacena
—Si abuela—mi hijo coge la bolsa de plástico y va a la cocina
— ¿puedes creerlo? Mañana ya va a quinto grado
—Sí, cuánto ha crecido mi Kevin
—Por cierto, tus hermanos van a venir a cenar, por eso traje más cosas
—está bien mamá, no me des explicaciones de como usas el dinero, es para ustedes y la familia
—gracias hijo, ¿me ayudas a preparar la cena?
—por supuesto
— ¡yo también! —entró gritando Kevin
—después de que prepares tus cosas para mañana y tu uniforme—le dije y se fue corriendo… ay mi hijo, mi mundo entero, mi único y preciado recuerdo de Hyuk Jae

Fui a ayudar a mi madre en la cocina, era divertido hacer la comida con los dos, sobretodo pasar mucho tiempo con mi hijo. Desde que nació, me dediqué a cuidarlo y darle todo de mí, el amor que su padre no pudo darle, educarlo y que sea un buen niño. También le hablaba de su papá de vez en cuando, aún me dolía hacerlo, pero al menos debía conocerlo un poco, a través de nuestras fotos pero no demasiado, porque cuando lo hacía, terminaba encerrado en mi habitación llorando, con la cadena que nos dimos hace 11 años entre las manos, mirando al cielo pidiendo que me ayude.

La comida estaba casi lista cuando llegaron todos, mi hermano y Kang In con mis lindos sobrinos: Jin Ki y Chan Sik, Siwon y Hee Chul con el pequeño Tae Min, que era igualito a su appá

— ¡hola campeón! ¿Listo para tu primer día?—le saludó Teukkie a mi hijo
—si tío, Jin! Channie!—fue a abrazar a sus primos para salvarse del abrazo de oso que de seguro le iba a dar
—yo taben! Yo taben quelo abacho de Kevin—se quejó Tae Min
—Ven Tae—
— ¡qué bueno es estar aquí, tengo hambre! —dijo Siwon frotándose las manos
—yo igual, llegamos tarde del trabajo y llegamos justo a tiempo para retirar a nuestro hijo—Hee Chul le sacudió el cabello a mi sobrino, quien se volteó mirándolo ceñudo
— ¿eh? ¿Qué te pasa bebé? Solo te toqué la cabecita
— ¿tengo que recordarte a quién salió?
—en fin voy a ayudar a poner la mesa—Hee se escapó de Siwon haciéndose el loco, todos nos quedamos ¬¬’
—tío Hae, ¿podemos jugar un rato?
—no Jin Ki, la abuela tiene listo su rico ddukkbogui para ustedes
— ¿y yo puedo jugar?
—no Channie, ven te cargo, ¿quieres?—le abrí los brazos a mi sobrino, en seguida estuvo rodeando mi cuello con sus manitas.


La cena fue excelente, bien dicen que cuando la comida se comparte sabe más rico. Los niños estuvieron jugando hasta que llego la noche y todos debían irse, Jin Ki empezaba el segundo grado, Chan Sik entraba al kínder y el pequeño Tae Min, bueno, él se quedaba en casa con mi madre, tenía apenas tres añitos, por lo que aún podía disfrutar de sus días libres.

Subí al cuarto de mi hijo, que ya estaba cambiado de ropa y jugaba en su Nintendo

—Kev, ya apaga eso, es hora de dormir
—un ratito más appá
—no pequeño, es tu primer día de clases mañana, debes estar descansado y fresco—haciendo un puchero se levantó del suelo y apagó todo, hice sus mantas a un lado y se acostó, lo arropé y le di un beso en su frente
—appá, ¿tú también mañana trabajas?
—si hijo, todos volvemos a nuestras labores mañana, pero ya sabes que llego un par de horas después de ti
—si, por cierto, Jin me dijo que tío Teukkie y tío Kang lo pusieron en el autobús escolar
—no me lo dijeron, mal hermano, ya se lo reclamaré
— ¿appá?
— si mi amor
—Algún día, yo también quisiera tener un hermano—mi corazón se estrujó, acaricié su carita, le di otro beso
—hasta mañana Kev, descansa
—tú también appá—me retiré de su habitación, apagando la luz y cerré la puerta, fui a decirle buenas noches a mi mamá y me fui a mi cuarto, saqué la foto que tenía bajo mi almohada
—Hyukkie, nuestro hijo va a ir mañana al quinto grado de escuela, lo has visto crecer como yo ¿verdad? Todos estos años han pasado rápido, no hay uno en el que no te piense, aún te amo y te recuerdo, descansa—le di un beso a la foto y me dormí, como siempre, pensando en él.

(Eun Hyuk POV)

Es el primer día de clases aquí en la primaria St Isidore, por la tarde tendremos la primera reunión con los padres y madres de familia. Los niños corren y se encuentran con sus amigos en donde sea, se abrazan muy felices de volverse a ver… sonrío.

Me asignaron como profesor titular del quinto año, sección “A”. Es bueno trabajar con niños de todas las edades, sirve mucho; llevo aquí tres años y ha sido un buen tiempo, sobretodo productivo. Hoy no se trabajaba de forma  normal, los niños pasaban en la escuela una hora después de conocer a sus maestros de este año y entregarles la lista de materiales que necesitarían este año.

Después regresan a sus casas, los maestros nos quedamos organizando el plan de estudio y por la tarde los padres comienzan a llegar a las aulas. De mi grado están casi todos, por lo que inicio dándoles la bienvenida, me presento y comienzo mi explicación de cómo trabajo… en eso tres golpes en la puerta me interrumpen, voy a abrirla y veo a un hombre que bajaba su cabeza y hablo muy rápido.

—lo siento mucho, no me dejaban salir rápido del trabajo
—No se preocupe, pase—de inmediato corre a sentarse en uno de los asientos del medio.

Continúo con lo que decía pero no puedo despegar los ojos del recién llegado, hay algo en él que me es familiar… no sé cuántos años tendrá pero se ve mucho más joven que los demás.

Cuando termina la reunión, todos pasan a firmar la hoja de asistencia y llenar la ficha donde se registran los datos más esenciales, lo típico: nombres y apellidos, fecha de nacimiento, edad, estatura, peso, padres, dirección y teléfono. Tomo las hojas y las llevo a mi carpeta, poniendo en orden alfabético, hasta que llego a una en especial, pone “Kevin Woo” veo el resto de sus datos y el casillero y toda la sección correspondiente al padre está vacía, tal vez no lo tiene o no lo conoce… me fijo en la foto del pequeño, es muy lindo y sus facciones me son conocidas de algún lado… tal vez me estoy imaginando cosas. Dejo todo guardado en su lugar y me voy a casa, donde me recibe mi sobrino Jong Hyun.

—tío Eun!—grita emocionado y me abraza
—hola chiquitín, ¿estás solo o qué?
—no, mamá está aquí y la abuela salió a comprar unas cosas
—uh, ya veo
—tío ¿después me ayudas con mi tarea de matemáticas?
—por supuesto, pero soy profesor de literatura, hare lo posible—le guiño un ojo y se va a su habitación; es como el hijo que nunca pude tener… no por razones fisiológicas, el recuerdo de Dong Hae no me permitió tener a alguien más en mi vida.

Han pasado nueve, casi diez años y no hay día en el que no me pregunte dónde estará, tiene a alguien más, qué paso con él después de lo que me sucedió, no lo sabía, y me atormentaba creer que hizo su vida con otro hombre, aunque en parte, tenía derecho a hacerlo. Lo último que supe de él es que se fue del país con su familia por lo que me pasó.

Intenté encontrarlo pero jamás pude hallar, quería saber al menos que estaba bien, que no le faltara nada y que sea feliz… aunque no sea conmigo.

En la noche me dediqué a Jong Hyun, yo era como un padre para él ya que el ex—marido de mi hermana, luego de enterarse por accidente lo de mi secuestro la abandonó y quiso quitarle a mi sobrino, pero no lo permitimos y vinimos aquí, para empezar desde cero y así fue.

Abandoné mi sueño de ser bailarín por ser profesor de literatura, los libros me recordaban a mi pececito y en ellos encontré un poco de consuelo porque al menos tenía algo que siempre me recordara a él.

Cuando voy a dormir, tomo la cadena en mis manos y rezo, le pido a Dios que me ayude a reencontrarme con él, volver a ver sus ojos y asegurarme de que tenga una buena vida.

Al día siguiente volvía a ver a los niños, y de aquí nos vamos de largo para todo el año. Les recuerdo mi nombre y hago que cada uno pase a decir su nombre, edad y qué es lo que más les gusta hacer. De uno en uno van pasando hasta que es el turno de un niño de cabello marrón claro, estatura promedio, y con unos ojos que de nuevo me parece haber visto antes…

—Yo soy Kevin Woo, tengo nueve años, me gusta mucho leer y quisiera aprender a bailar—eso provocó un estrujón en mi corazón… hace una reverencia como todo asiático y pasa a sentarse
— ¿en serio lee? Pero es aburrido—escuché a una niña decirle a su amiga
—no lo es, leer es un gran pasatiempo, no solo les dará información de lo que quieran saber, un libro puede ser un amigo también—dije caminando hacia mi escritorio
—pero profesor, ¿cómo es que un objeto puede ser nuestro amigo?
—buena pregunta… ¿um…? ¿Isabela verdad?
—si profesor.

Me explayé intentando que comprendieran la importancia de la lectura, cuando dije que prevenía y salvaba del Alzheimer, todos me miraron como si hubiera puesto un bicho en el pizarrón, excepto Kevin, al parecer sabía lo que era.

Pasamos la mañana conociéndonos mejor unos a otros, un grupo de niños se puso a mi alrededor y conversábamos, hasta que tocó el timbre del recreo y todos salieron, Kevin se quedó hasta el final, luego tomo su lonchera y salió con un libro en la mano. Me picó la curiosidad de ver a dónde iba y lo seguí, se dirigió a la azotea de la escuela. Cuando llegó lo vi respirar hondo y sonreír, se sienta en una de las cómodas sillas y abre el libro mientras come y lee… se ve tan tranquilo y a gusto, alejado del bullicio de los patios, de todo… me quedo viéndole por un buen rato, hasta que recuerdo que espiar es de mala educación, rápidamente me di la vuelta para regresar a los pisos inferiores.

Me gusta pasar con un buen amigo: Kyu Hyun, él pasó junto a mi todo lo que provocó este cambio drástico en mi vida. Lo encontré paseando por las canchas de futbol.

—hola Eun
—hola Kyu, ¿disfrutando el sol?
—bastante, me gusta el sol
— ¿más que Sung Min?
—no, yo amo a ese hombre, solo que…
—no te atreves a decírselo, Kyu Hyun por favor, son amigos desde que juntos vinimos aquí hace 9 años, se conocen lo suficiente, ya es hora
—no es fácil para mí volver a amar… después de Zhou Mi…
—no lo sé, solo puedo entender que es doloroso, yo también perdí al chico que tanto amaba, no del mismo modo que tú y no se lo deseo a nadie… y creo que por eso no he vuelto a enamorarme, porque tengo la esperanza de volver a encontrarlo.
—por lo menos tú sabes que aún puedes encontrarlo, yo no, no puedo—sus ojos se llenan de tristeza al recordar a su primer amor, según me contó, a él lo mataron antes de que yo llegara, fue un golpe muy duro, pero le había prometido que viviría y que encontraría a alguien que esté con él porque solo así, Zhou Mi descansaría en paz…
—recuerda que le prometiste no quedarte solo, cumple su deseo y de ese modo, él se irá en paz y tú también podrás estar tranquilo
—que él mismo desde el cielo, me de la fuerza y la confianza de volver a amar sin miedo
—Sung Min lo sabe, él conoce lo que te pasó, hace dos días conversaba con él, y dijo, es más, prometió que hará lo imposible por cumplir la última voluntad de Zhou Mi, de hacerte feliz y acompañarte siempre
—gracias Eun Hyuk, es bueno escuchar y ser escuchado, hablaré con él entonces, ahora quiero que me diga a mí la promesa que hizo—me miró sonriente
—Así se habla hombre…—sonó el timbre de ingreso a clases—uy, vámonos, hay niños esperando
—Con suerte los míos son un poco más grandes
—Eso no tiene nada que ver—comenté extrañado
—lo sé, solo decía
— ¿me esperas para irnos juntos?
—sí claro
—Nos vemos entonces
—Hasta luego—caminé hasta el edificio donde está mi siguiente salón, los pequeños de cuarto año.

Después de terminar la jornada, uno de mis compañeros me dijo que Kevin llegó tarde a la clase de matemáticas, le dije que no se preocupara porque estuvo conmigo, entendía que el pequeño disfrutaba de la lectura, no lo iba a acusar.

Fui a buscar a Kyu como acordamos, mi auto estaba en el taller y el suyo igual, así que en lugar de tomar el autobús, caminamos hasta nuestras casas, en el camino pensé en que sería bueno que viniera a casa

—oye, ¿tienes algo que hacer esta tarde?
—Aparte de llegar a casa y comer solo, nada—suspiró
—ven conmigo, no nos molesta tener a uno más en casa, además, es malo comer solo todo el tiempo, puedes venir cuando quieras
—Gracias Eun—en eso, cuando íbamos a girar la esquina, vi a una figura muy conocida frente a nosotros, en cuanto alzó la vista, vi el rubor que cubrió sus mejillas, entonces se me ocurrió saludar
—hola Minnie, ¿cómo estás?
—ah! Eun, Kyu Hyun, bien gracias
—hola Sung Min—mi amigo no era capaz de sostenerle la mirada, ambos eran tímidos
—o… oigan ¿creen que me pueden ayudar con algo?
—por supuesto, lo que quieras—inmediatamente empecé a maquinar un plan, sin dejarle hablar
—lo que sucede es que… olvidé que el fin de semana, mis padres viajaron a Corea a visitar a mi hermano, y pues la costumbre de hacer almuerzo para los tres…. Tengo comida de más
—ah, eso vaya que es un problema, no se puede desperdiciar ¿verdad Kyu Hyun?
—no… pero… ¿cómo te ayudamos?
—no sé… tal vez si tú pudieras…—Sung Min se sonrojó tiernamente mientras retorcía sus manos, dejando en el aire su propuesta
—ah lo siento… es que Eun me inv…
—olvídalo Kyu, Sung Min solo, tu igual, vayan tranquilos, anda Kyu Hyun acepta la invitación que te hace, no te preocupes por nosotros, además no avisé que ibas—Kyu Hyun me miraba como “¿qué has hecho?” lo giré por los hombros y prácticamente los empujé a ambos al otro lado de la calle, les despedí con la mano y me encaminé a mi casa, pensando en que ambos se merecían estas oportunidades, así de casuales y espontáneas…

Llegué a casa, donde me esperaban de nuevo mi sobrino y mi madre. A pesar de que al menos estaba vivo y tenía a mi familia, no era lo mismo, extrañaba con cada fibra de mi ser a Dong Hae, el único que me hacía sentir vivo, mi primer amor, mi todo…

(Kevin POV)

La voz de mi appá me despierta temprano en la mañana, para ducharme y luego bajar a desayunar.

Bajo poniéndome mi saco de la escuela, hasta llegar a la mesa donde mi abuela ya nos tiene preparado todo

—cómetelo todo, el desayuno es la comida más importante del día
—Ya lo sé abuela—le sonreí mientras me llevaba un gran bocado de leche con chocolate y cereal de colores a la boca
—apresúrate Kevin, no me gustaría que tomes el transporte público—dijo appá mientras se acomodaba su corbata con el ceño fruncido, ni en la secundaria le había gustado
—Está bien—suspiré. Terminé y subí a cepillarme los dientes, tomé mi mochila y appá salió a dejarme a la esquina como siempre
—cuídate ¿sí? Te veo en la tarde, adiós
—Adiós appá—le doy un beso en la mejilla y subo al autobús, saludo al conductor y voy a la parte de atrás donde nos sentamos los nerds y los raros, abro mi libro en mis piernas y comienzo a leer.

A pocos metros de mi casa, el autobús se detuvo de nuevo, donde se subió un niño que nunca había visto antes, todos se asomaron en sus asientos para verlo pasar mientras buscaba un lugar vacío, rápidamente agarré mi mochila y la puse a mis pies para que quedara libre el asiento

—Gracias—murmuró tímidamente, en serio que no lo había visto.

Nos bajamos en la escuela, justo a tiempo cuando el timbre de ingreso sonó y todos nos dirigimos a nuestras aulas. El profesor Lee nos aguardaba en su escritorio, nos saludó a todos y nos hizo sentar

—bueno, el día de hoy, quiero que se porten mejor que nunca, hablo muy en serio, a pesar de que ha pasado ya una semana, un nuevo estudiante se une a nuestro salón—todos se voltearon a ver curiosos, el profesor Lee abrió la puerta un momento, sacó la cabeza y dejó pasar al niño… asombrado, me di cuenta que era el mismo del autobús—se los presento, es Ellison Kim, espero que lo traten bien—el pobrecito caminó otra vez hasta el fondo, donde por casualidad, me di cuenta de que había un asiento vacío frente a mí, tragué saliva ruidosamente… se instaló en la silla y no dijo nada en todo el día hasta el recreo, donde se volteó y me miró fijo
—oye… tu eres el niño del autobús—parecía iluminarle el día cuando fue consciente de ese hecho
—um sí, sí soy yo—contesté tímido
—oh vaya, gracias al cielo, podemos ser amigos ¿sí? ¿Te gustaría?—no podía creerlo… al fin alguien con quien salir…

Tomé mi lonchera y lo seguí hacia los espacios verdes, donde nos pusimos a conversar de todo. Cuando llegué a la parte en la que decía que me gustaba leer, él no hizo caras raras ni nada, más bien dijo que eso era bueno y que sus padres también hacen que lea mucho. También me dio un poco de su comida, unos ricos rollos de huevo como los que a veces solía hacer appá para mí.

Me contó un poco de su vida en Corea del Sur y que extrañaba mucho el país donde nació, pero que no le quedaba de otra sino aguantar por el nuevo trabajo de su padre. Eli, como me dijo que le gustaba que le llamaran, era un niño agradable y muy alegre, con el que pude pasar un buen rato.

Entramos corriendo a clases, las dos últimas horas nos tocaba matemáticas, pero en lugar de poner atención, estaba muy curioso por saber más de donde venía mi familia así que le pedí que me contara cuanto recordara; estaba contándome acerca de Jeju, cuando…

— ¿… ya terminaron de conversar?—miré petrificado al profesor… era la primera vez que me regañaba…
—em… yo… yo… lo siento profesor—se disculpó Eli
—despistas a Kevin, llevan toda la hora hablando, a ver si afuera se les afloja aún más la lengua, tomen sus cosas y se esperan hasta que sea hora de salida—increíblemente abrió la puerta para que salgamos, me levanté y salí avergonzado, en segundos sentí a Eli a mis espaldas, cerró la puerta y nos sentamos en la banca de afuera
—Perdón por haber hecho que te sacaran de clases—se disculpó mirándose las manos
—No te preocupes, yo te pedí que me lo contaras—de ninguna manera iba a dejar que Eli se culpara—vamos, no he perdido el interés en Corea, vamos a la azotea
— ¿qué no es prohibido subir allí?
—Sí, pero no para mí, no para quienes no se hacen notar—le sonreí y lo llevé a mi lugar especial; esperamos a que el conserje bajara para nosotros rápidamente subir por las escaleras, tomé de mi mochila el destornillador pequeño y saqué la pequeña aldaba y entramos
—woao, yo apenas manejo una espátula—comentó incrédulo
—no es para tanto.

Lo llevé a acostarnos en los… bueno… no sé qué eran, eran como sofás circulares, con un armazón de metal y en el aro estaba agarrado una especie de suave y mullido edredón.

—ah, esto es vida, vaya, no sabía que ser sacado de clases fuera tan bueno—suspiré, increíblemente en lugar de estar avergonzado, me sentía muy bien
—Tienes razón, que te parece sacar de quicio más a menudo al profesor—
—tampoco te pases Eli, mi appá me matara pero… no sé… realmente no sabía que sería relajante
—entonces, no estás enojado conmigo
—No, para nada, quiero seguir escuchándote—y así pasamos el rato juntos, en serio que consideraba desde ya a Eli, un gran amigo.

El timbre de la salida sonó y tomamos nuestras mochilas rápidamente para bajar a tomar el autobús. En el cual, esta vez viajamos charlando. Hasta que llegó a su casa, donde vi a su papá, Eli se despidió de mí con un gesto de la mano, yo suspiré nostálgico… me gustaría tener a mi papá… pero no es así… jamás pasará…

Al llegar a mi casa, me bajé desganado del autobús

—Hola Kevin, ¿cómo te fue hoy?—me pregunta mi abuela
—bien
—ah ya, ven, vamos a terminar el almuerzo para cuando llegue Dong Hae
—De acuerdo—le sonreí a medias para que no me preguntara más.

Yo no sabía mucho de papá, porque appá lloraba cada vez que me hablaba de él, quienes más me contaron fueron mis tíos, me aseguraban que era un buen hombre, y que de haber sabido de mí, seríamos una familia…

— ¿Dime qué hiciste hoy?—me preguntó de pronto mi abuela
—em… tareas en clase
— ¿nada más?
—er… no sé si deba contártelo—me sonrojé al pensar de nuevo cuando me sacaron de clases
—Vamos, puedes hacerlo—me sonrió
—de acuerdo, nada más que appá no se entere
—si es algo malo, tendré que hacerlo
—por favor abue, guárdame el secreto
—de acuerdo
—lo que pasó es que me sacaron de la clase de matemáticas por no prestar atención
— ¿qué? ¿Qué estabas haciendo?
—conversando  con Eli, un niño nuevo que va en el mismo autobús, pero no lo culpes, yo le dije que me siguiera contando sobre Corea—vi la mirada de dolor que se cruzó por los ojos de mi abuela cuando mencioné el país
—ah… está bien. No le diré a tu appá
—Gracias—besé su mejilla y seguimos con el almuerzo.

Appá llegó justo cuando terminaba de poner el último vaso en la mesa

—hola Kev, ¿cómo te fue hoy?
—bien, conocí un nuevo amigo
— ¿ah de verdad?
—sí, se llama Eli
— ¿Eli…? Aahh, ya sé quiénes son, ellos son la nueva familia que se mudó, lo sé porque justo fui a comprar algo y los vi terminando de mudarse, pasé a saludar y vi a su hijo, bien por ti Kev, vive a unas cuantas casas de aquí
—Gracias appá—le contesté alzando las cejas
—en fin, tengo hambre, quiero comer
—de acuerdo hijo, en seguida sirvo la comida—mi abuela palmeó ligeramente la mejilla de appá y se fue a la cocina
—solo hay que cuidarse de no decirle a Hee Chul, se pondrá celoso
—ya lo creo, si solo cuando jugaba con los niños del kínder me apartaba y me decía que yo era su sobrino y que no lo compartía, peor ahora
—nah, no te preocupes, yo sabré manejarlo—me guiñó un ojo y me sonrió.

Comimos los tres en la mesa, riendo un poco y hablando, aunque veía a mi appá sonreírme, siempre veo que sus ojos están tristes, no le pregunto porque sé por qué, solo que… me gustaría que me lo dijera él… quisiera que me hable más de papá…

Solo sé que me le parezco mucho, que él desapareció antes de que siquiera appá supiera que yo venía, y que nunca lo olvidó…
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5 comentarios:

  1. Waaaa!!, ya lo estaba esperando!!! cada vez mas interesante!!! gracias por subirlo, seguiré pendiente y tendré paciencia para el próximo capitulo. :D sigue inspirándote y llenándonos de emociones!!!!

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    1. gracias! me alegra mucho que te haya gustado el capítulo, de estos comentarios vivimos nosotras quienes escribimos, gracias por tus ánimos, descuida, este fic aún tiene mucho por delante!
      Steph Yuki Jun

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  2. Gracias por la actualizacion el capitulo esta lindisimo...

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  3. Gracias por la actualizacion el capitulo esta lindisimo...

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  4. Hola!!! me encanta tu fic estan entretenido y lindo ^^ espero q actualices pronto

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