A valentine’s day and my sweet boy... Capitulo 05

(Dong Hae POV)

–Dong Hae?–otra vez su abrasador aliento descendió por mi cuello poniéndome la piel chinita–vámonos de aquí–gruñó. Su mano otra vez aferro la mía y se abrió paso entre la gente
–Hey chicos ¿a dónde van?–Hee Chul gritó detrás de nosotros
–¡No se preocupen!–alcancé a gritarle antes de que saliéramos. El aire frio me golpeo la cara, agradecido de ello porque sentí que mis mejillas derretirse ahí adentro
–Hyukkie… tal vez no deberíamos…– ni menos termine la frase y me tenía acorralado a un lado de la puerta, enmarco sus manos en mi cara y aplastó sus labios contra los míos, gemí dentro del beso y abrí mi boca para la demandante lengua de Hyuk… mi pene comenzaba a despertar dentro de mis pantalones… pero no podíamos aquí afuera…
–Vamos a tu casa–jadeó y corriendo me llevo a tomar un taxi.

De no ser por el conductor ninguno hubiera soportado mucho tiempo la espera hasta llegar a mi casa. En el camino se mordía el dedo, yo me aferraba a la manija de la ventana mirando a otro lado igual que él. En cuanto llegamos le arrojo un billete y le dijo que guardara el cambio, y entramos a mi casa. No sé qué paso, pero entramos a hurtadillas, como los adolescentes cuando llegan muy tarde de sus fiestas, todo estaba tan silencioso…

–Te veo agitado ¿quieres agua?
–No es agua lo que quiero por el momento, solo quiero subir y que te metas en mi
–Estamos ansiosos eh? vamos entonces, yo también quiero ese hermoso trasero tuyo–sentí mis fosas nasales dilatarse.

El camino a mi propio cuarto me recordó nuestra primera vez en su casa… ni menos pasamos el marco de la puerta y ya me tenía entre sus labios de nuevo, era feroz y desesperado, ni siquiera lo vi venir. Dando traspiés llegamos a mi cama, me recosté con él encima de mí, sentí sus dedos juguetones sacar la camisa de la pretina de mis pantalones, para ayudarle desabroché el cinturón que los sujetaba, pero casi había terminado de quitar la hebilla cuando retiro mi mano.

–Déjamelo a mí… así como tú me diste lo que quise en mi casa… es tu turno de disfrutar… cierra los ojos pececito–sus manos me quitaban la camisa, dándome besos por toda la cara, bajando hasta mi pezón izquierdo
–Oh Dios…–sus dedos trabajaron en deshacerse del cinturón, levante mi cadera para que también me sacara los pantalones y calzoncillo. Me sentí vulnerable por mi desnudez y Hyukkie aun vestido… su camisa rozando mi torso me ponía a jadear… incapaz de resistirme tocarme envolví mi mano en torno a mi eje… dejando salir un quejido
–Es una vista espectacular, espera… ¿tienes lubricante?–asentí– ¿dónde está?
–Escondido en el último cajón de mi armario
–Voy por él, no abras los ojos–asentí otra vez, mordiendo mi labio aumente la velocidad de mis caricias… pasando mi dedo pulgar por la hendidura que empezaba a derramar pre-semen…


Apenas era consciente de que él estaba rebuscando en mis cosas… no me podía creer que hoy “bautizaríamos” mi habitación.

Siento su cuerpo de nuevo sobre el mío, dejo de masturbarme y subo mis manos a su marcada espalda.

–No dejo de asombrarme de tu cuerpo… tan delineado…
–Mmm…–me interrumpió con otro beso devorador… su lengua otra vez entro sin permiso–si tus labios saben bien… creo que esto igual–paso sus manos por mis costillas mientras besaba mi esternón y el ombligo y comencé a temblar… s

Sus fuertes manos levantaron mis piernas y se colocaron en sus hombros… tensos segundos pasaron… hasta que sus labios estaban alrededor de mi punta… casi me corro… apreté los dientes y clave los dedos en mi edredón… lo metió hasta el fondo de su boca, mis ojos giraron hacia arriba mientras las ondas de calor se extendían por todo mi cuerpo… me introduje aún más en su boca que succionaba lujuriosa.

–Dios… Hyuk Jae… nnnhhh
–Realmente estas… mmmm…–recibí en respuesta, las vibraciones de su voz enviaron sacudidas por toda la extensión y a mis testículos… en medio de mis gemidos escucho la tapa del lubricante abrirse
–¡Rayos! Maldita sea aún tiene el sello–dijo sin despegarse completamente.

No sé cómo le hizo para quitarle la seguro a la botella, pero en cuestión de segundos sus dedos embadurnados en la sustancia se deslizaron entre mis nalgas hasta llegar a mi entrada… como otras veces se encargó de dilatarme lo suficiente para recibirlo… era muy grande…

Mi pene fue liberado con un ruidoso “pop” y se inclinó hacia mi estomago.

–Por favor… Hyukkie… vamos… estoy listo
–Lo haré–no lo pude evitar y abrí los ojos, al impacto de verlo desnudo, con su enorme miembro completamente endurecido y brillante hizo que me apretara la base para no correrme. Se lubrico a si mismo…
–Estás haciendo trampa, no mires
–Uh uh–sentí la perdida en mi agujero… y fue rellenándolo, adentrándose fácilmente… mucho mas fácil que otras veces
–¡Rayos!–respiró profundamente y empujo más fuerte
–Aaaahh!–grité cuando lo tuve profundamente enterrado–tu tamaño simplemente me encanta–gemí
–Así como tu entrada Hae… apretado y jodidamente caliente–estuve a punto de gemir pero su punta golpeándome sin piedad hizo que todo pensamiento racional desaparezca… de nuevo baje mi mano y me masturbe casi al mismo ritmo de sus penetraciones… de pronto mi vientre y la columna hormiguearon
–Voy a correrme… oh … mmm Hyukkie!–ni menos terminé de hablar y entre en erupción, bombeaba hasta que dejé de expulsar semen…

Mi olor nos llegó a ambos y eso pareció desquiciar por completo a Hyuk Jae que golpeo más duro dentro de mi… abrí otra vez mis ojos para encontrarme con su frente sudada y su cabello se pegaba alrededor y estaba igual de rojo que yo por el esfuerzo…

–Dong Hae!–sus ojos se apretaron… como mi anillo de músculos en torno a él, con unas ultimas estocadas se vino dentro de mí, sentí el cosquilleo de su liberación saliendo con fuerza de su pene… al fin termino y el espacio se llenó de nuestros jadeos y entrecortadas respiraciones
–Este… ha sido… el mejor momento de este día… tenerte ahora conmigo–débilmente me atrajo a su pecho
–Pero… ganaste la competencia…
–Lo sé… pero… no se le compara… con haberme ganado tu amor… y tu virginidad
–Te estás poniendo muy meloso
–Por ti… me convertiría en algodón… de azúcar–sonreí por lo tonto que sonó–espera Hae, déjame ponerle seguro a la puerta–en eso recordé a todos en la fiesta, alargué mi mano en busca de alguno de nuestros celulares, como si me leyera el pensamiento me dio el suyo y le escribí algo rápido a Hee Chul

“No se preocupen, estamos bien en mi casa, pueden tomarse la noche ahí si quieren”

–Hae… siempre serás mi primero…–susurró cuando regreso a la cama
–Para mí también–al acomodarme sentí algo regular en mi sien, extrañado vi qué era, sin duda la cadena, el metal estaba caliente, me estire para besarlo
–Nunca me lo quito ¿sabes?
–¿De verdad? No lo he visto muchas veces
–Es que lo guardo bien debajo de mis camisetas, no quisiera perderlo, solo lo saco a veces
–Yo también lo cuido mucho–pase los dedos por el bajo relieve en forma de monito de mi cadena, el suyo tenía un pez, los mandamos a grabar en el otro lado del corazón hace unos meses
–Los llevaremos siempre, pase lo que pase ok? –fruncí el ceño confundido
–¿Por qué dices eso?
–Por nada, solo quiero asegurarme de que así sea
–Umm está bien… oye ¿no te hace ya un poco de frio?
–Sí, pero con tu cuerpo pegado al mío, no se nota mucho, mejor pongámonos ropa antes de dormir
–De acuerdo, creo que te quedaran algo ajustadas las mías, pero puedo tomar uno de mi hermano
–Gracias–. Salí de mi habitación a buscar el pijama para él, volví y lo encontré limpiándose, con una pequeña sonrisa también me quito las gotas de mi estómago, al final nos vestimos.

Dejé la puerta sin seguro y nos acurrucamos bajo mis mantas, como cuando lo hicimos en su casa. A pesar de traer la ropa de Jung Soo, su olor y un dulce tarareo en mi oído me arrulló y caí rendido en sus brazos.

(Hyuk Jae POV)

Cuando amaneció, el sol me llegaba directo a los ojos, cómo no si dejamos las cortinas abiertas; mire hacia abajo y Dong Hae estaba tal como dormimos: acurrucado entre mis brazos. Con suavidad besé su cabeza y retiré mi brazo hormigueante por el calambre; hasta que se despierte estire y abrí mi mano para que la circulación fluya normalmente.

Después de media hora de contemplar el techo recordando el día anterior, se removió y miro desenfocado

– ¿Hyukkie?
– ¿Si?
– ¿Que hora es?
–Son las 9:30 de la mañana
– Buenos días
– Buenos días cariño ¿cómo amaneciste?
–Excelente, no quisiera salir en todo el día–estuve a punto de decirle que debíamos salir pero su estómago lo hizo por mi–ash, aunque no quiera tengo hambre
–Vamos entonces a ver qué hizo tu mamá de desayuno
–Ah es cierto ¿a qué hora habrán venido?
–Ni idea, quedamos completamente exhaustos
–Con un monito travieso como tú…–lo besé fugazmente y bajamos.

Después de un rico desayuno tradicional, fui a saludar a mi madre y a Sora en casa. Mi hermana al igual que la otra vez, ¡me hizo contarle todo!

Me regañó por olvidar por cuarta vez el preservativo, ojalá no tenga tan buena puntería… me preocupaba mucho a mí también, un bebé a nuestra edad no era para nada algo recomendable… así que por un tiempo me dediqué a observar todo lo que hacía, y no notaba nada extraño o que no fuera propio de él, todo seguía tal y como era siempre.

Para el colmo, entró al club de natación de la escuela, los de segundo año escogían un club al cual pertenecer hasta graduarse y para ello todos saben que necesitan de un buen físico y Dong Hae desde cuarto año pasó preparándose para ello; hoy tenía la complexión de un atleta, bastante atractivo la verdad, al principio no me agradó la idea de que otros lo vieran en traje de baño todo el entrenamiento y en los campeonatos, pero solo él pudo hacerme entender que yo no debía preocuparme por nada.

Comenzó siendo un novato, pero su entusiasmo por la natación, pronto lo hizo calificar para las competencias intercolegiales. Siendo escogido para participar en el estilo de braza… brazada…  bueno no se me quedó el nombre pero era seguro que iría a verlo.

Ese día, todos los de la clase de Hae fueron a animar a los participantes y gracias a la madre de mi pececito y la mía, pude ir también, junto con Jung Soo a apoyar a Dong Hae cuando sea su turno.
Vaya que en este club el físico era muy importante, todos los chicos lucen muy atléticos y musculosos, Jung Soo ya mismo se caía de la tribuna.

– ¿No que ya tenías novio? –le pregunté asombrado
– Ya no, quería engañarme a mí mismo creyendo que lo que teníamos él y yo era amor, no era así por supuesto, pero conocí a alguien que sinceramente me ha enamorado y al fin me di cuenta–y siguió mirando hacia los jovencitos que hacían el calentamiento previo a la carrera–¡oh mira! Ahí está mi hermano, ¡DONG HAE!– agitó los brazos hasta que nos vio y también lo saludé.

Los que estábamos en la tribuna comenzamos a gritar las barras para los nadadores, quienes dentro de poco comenzarían a juzgar por el silbato, tomaron posiciones y el estruendoso “¡bang!” se hizo eco y los gritos de la gente se hicieron más fuertes.

Primero salieron los del estilo libre, nuestra secundaria calificó para las preliminares por segundos en esa categoría. Después los de estilo espalda, quedamos en segundo lugar y al fin le tocaba a mi pececito.

–¡VAMOS HAE!–gritaba Jung Soo a mi lado, de la nada sacó un enorme cartel con su nombre y un “fighting” al final, los demás sacaron cartulinas y formaron un pez, me reí a carcajadas por eso, vi a Dong Hae sacudiendo las manos nervioso y respiraba hondo.

De nuevo sonó el silbato, se colocaron gorros y goggles, se agacharon, otro “¡bang!” y entonces todos saltaron hacia el agua. Todos los de su clase profirieron un enorme “OH” cuando lo vimos dar un salto mucho más largo que todos y caer con gracia en el agua, dando enormes brazadas, su forma de nadar era hermosa, estaba muy por delante de todos, Jung Soo me sacudió por el hombro, me incline hacia él y se hizo escuchar por encima de los gritos de todos.

–Cuando da la vuelta, la fuerza de sus piernas incrementa su velocidad, va a ganar!–y su hermano tenía razón.

El momento en que lo vi tocar con ambas manos el extremo de la piscina, todos alzaron la mirada al panel de los resultados y ahí estaba en el primer lugar “Lee Dong Hae, Escuela Secundaria Estatal de Seúl” gritos y exclamaciones llenaron nuestro lado de la tribuna, estábamos eufóricos por Dong Hae, que al igual que sus compañeros, dejaron muy en alto el nombre de nuestra escuela.

La fiesta que le siguió estuvo genial, menos para mi pececito, quien no estaba acostumbrado a ser el centro de atención. Cuando sus otros compañeros dejaron de felicitarlo lo saqué de ahí, estaba algo mareadito

–Gracias Hyukkie, la verdad me empezaba a doler la cabeza por la música y los gritos de todos
–No es nada pececito, ¿quieres dar un paseo conmigo por el campus?
– ¡Claro!– tomo mi mano entusiasmado y simplemente lo lleve de un lado a otro, caminando bajo la clara luz de la luna en silencio, mirándonos de vez en cuando y sonriendo. Llegamos a un sendero de cemento donde se quejó del cansancio, me agaché para que pudiera subir a mi espalda
– Creí que solo pasaba en los doramas
– ¿Que un chico cargue a su lindo novio en la espalda?
– Ajá
– Pues te acabo de demostrar que también pasa en la realidad, sube–se acomodó bien para no caerse y lo sostuve. Seguíamos callados pero esta vez sentía los latidos de su corazón en mi espalda y el cálido respirar, me sentí tan feliz de que pudiera cargarlo…–Dong Hae ¿sabes? Si tú y yo de verdad tenemos un futuro juntos, ¿te casarías conmigo? Porque yo sí, jeje, te amo en verdad Hae, eres mi tesoro más preciado y jamás te dejaría ir, cambiaste mi vida al llegar a ella, lo eres todo para mi… ¿te quedarías conmigo por siempre…? ¿Hae?–al ladear la cabeza un poco vi que ya estaba dormido–descansa tesoro–le susurré y regrese mis pasos al estacionamiento para llevarlo a casa.

No se despertó para nada, incluso tuve que llamar a su casa para pedir que me abrieran la puerta y poder dejarlo en su cama.

–Gracias por traerlo, resulta que cada vez que tiene una fiesta se harta y luego pum! dormido–dijo Jung Soo cuando lo dejé cambiado de ropa y bajo sus mantas
–Es que es único en su especie, es un pez muy raro
–Pues eso sí, mi hermanito es alguien especial
–Y lo puedo asegurar por experiencia propia.

(Dong Hae POV)

Después de unos días me llevó al cine, estaba emocionado como con cada día que salíamos juntos. De nuevo Hee Chul se encargó de mi poniéndome muy guapo para Hyukkie .

– ¿Y te dijo qué película verán?
– No, solo me dijo que compró los boletos en internet porque le da pereza las filas, además de que quiere ahorrarse disgustos porque le digan que se han agotado los boletos y haber estado ahí parado por nada
–Es verdad, Siwon como tiene tarjetas, en especial la súper tarjeta golden, también compra online y a veces deja reservando para los próximos estrenos
– Ay si “súper tarjeta golden” que aniñado
– Es cierto que tiene dinero, pero es un caballero en toda la palabra
– Un punto más a su lista, jaja, vamos bajando que en cualquier momento vendrá por mi
– De acuerdo pececito
– ¡Oye! Solo él me dice así–Hee Chul se rio de mi cuando me enfurruñé y me abrazó.

En diez minutos Hyuk estuvo tocando la puerta.

– Es hora Dong Hae
– ¿Me estás echando de mi propia casa?
– Si, muévete–ahí estaba él, con su lindo cabello, ahora corto y teñido de marrón rojizo, peinado hacia arriba. Al verme sonrió mostrando su linda encía.
– Iug ¿y eso te gusta besar? –me susurró Hee, le codeé las costillas
– Si, ¿algún problema?
– No, ninguno, hola Hyuk Jae–jadeó por el golpe pero le sonreía
– Hola Hee Chul, ven aquí pececito–caminé a su encuentro y me abrazó
– ¿Cómo ha estado tu día?
– Largo, no podía seguir esperando a verte, Hee ¿eres su asesor personal o qué?
– Si, lo tengo a punto para ti cada vez que salen, ni siquiera me pagan–se cruza de brazos haciendo un mohín
– Algún día te lo pagaré, por ahora gracias
– ¿Y con tus gracias comeré?
– Ay ya deja de ser tan dramático, anda hermanito, se les hará tarde para su película–dijo Jung Soo saliendo
– ¡Pero Jung Soo debería pagarme! ¡Y tú lo mandas!
– Después sigues peleando, por ahora déjalos ir, yo me encargo, váyanse–y se lo llevo de regreso a la sala
– ¿Y lo has soportado por 11 años?
– ¡Que malo! No me vengas tú también con tus cosas
– Solo era broma, ¡oh mira! Ahí viene el autobús–al subir el pago nuestros pasajes, nos sentamos y se me ocurrió preguntarle
– ¿Y qué vamos a ver?
– Aam… yo lo siento Hae, quería comprar boletos para una comedia pero cuando recibí los boletos, se equivocaron y me dieron para una de terror
– ¿Qué? Ay no… bueno, ni modo, tendré que ser valiente–murmuré
– ¿Que dijiste? –
– Nada, no fue tu culpa, vamos a verla–le sonreí para que dejara de preocuparse.

En cuanto llegamos dejó que escogiera los snaks para comer; como había dicho anteriormente, las filas estaban largas, Hyukkie me comentó “menos mal que adquirí los boletos por internet”.

Pasamos a la sala, después de los trailers de los próximos estrenos, la película comenzó, solamente narraban y pasaban imágenes de la historia previa, cuando de improvisto comenzó la acción, sangre, muertes misteriosas e inexplicables, ¡una barbaridad!


Me giré al hombro de Hyuk y me abrazó por mucho tiempo, me avisaba cuando podía abrir los ojos y de nuevo ocultaba el rostro.
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1 comentario:

  1. Ese Hyuk ea todo un loquillo, mira que olvidar el condón xD yo fuera su hermana si lo andaba golpeando por olvidadizo, lo bueno es que al parecer no ha pasado nada. Y Hae ya es un algodón de azucar, es de lo más dulce y cursi xD

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