A valentine’s day and my sweet boy... Capitulo 03

(Dong Hae POV)

Al día siguiente, desperté muy temprano y emocionado. Estuve como mariposa por toda la casa, no sé qué me paso. Mi mamá estuvo a punto de darme un zape en la cabeza por lo torpe que andaba pero justo en ese momento llegó Hee Chul con su guapo novio Siwon.
 — Hola Hee Chul
— Buenos días señora Lee, ¿donde está su pequeño estorbo?
— ¿Cuál de los 2, Jung Soo o Dong Hae?
–— Ay señora no se haga, obvio me refiero a Hae
— Ah sí está por… ¿eh? hace un segundo estaba aquí
— ¡BUUU!
— ¡AY! ¡No me asustes! ¡Malo Hae, malo!
— ¿Vieron su cara? – No dejo de reírme— Ah, hola Siwon
— Hola Dong Hae, que bueno verte otra vez
— Si, si, se ve muy hermoso ¿Qué tal si lo vestimos antes de que me arrepienta?
— Hee Chul no seas así, deja de hablar tanto y solo ayúdalo–era increíble cómo es que Siwon podía manejar a Hee Chul, lo mataría si rompiera con él, es un buen chico…

Yo aquí halagándolo y de seguro a Hyukkie le arderán las orejas por cuernearlo ajajaa, no, no, todavía nada de eso.

Subimos a mi habitación, a pesar de tener lista la ropa, Hee insistió en ayudarme. Como el lindo caballero que es su novio, nos dio espacio para ello, claro sin que antes Hee Chul le haya gritado “¡solo a mí me verás en cueros!”. Cuando terminó, hizo que me dé una vuelta, me miró de arriba abajo, extendió mis brazos y finalmente dijo:

— Ay Hae estas hermoso, hasta yo saldría contigo
— Que malo
— Bueno ya poniéndonos en serio, te ves muy bien, más le vale a ese Jae cuidarte, o si no yo mismo me encargaré de él, porque tiene que adorarte
— ¿Tú crees?
— Si, con esa ropa y tu linda carita, ¡hasta te podría violar!
–- Cállate, no digas estupideces
— Que delicado
— Iré bajando, gracias por tod…
— ¡Espera! No puedes irte sin esto–se volteó para buscar algo en mi cajón de la mesita de noche


Cuando volteó vi que tenía en sus manos el anillo de amistad que había mandado a hacer cuando cumplimos 12, increíblemente aún nos quedaban.

–- Hee Chul ¿no crees que pensará mal?
–- ¡No! ¡Póntelo! Ni se te ocurra sacarlo de este dedo ¿entendiste?
–- Pero Hee somos amigos no pareja
–- Eso lo sé perfectamente, pero a mí me funciona como un amuleto de buena suerte ¿cómo crees que me conseguí a Siwon?
–- ¿Qué? ¿Lo usaste también en su primera cita?
–- Aja, cuando lo vio, muy tranquilo me dijo que le explicara por qué llevaba un anillo, le conté nuestra historia y por eso en pocos días quiso conocerte–wow… esta vez estoy sorprendido.

¿Quién me hubiera dicho que Hee creía en esas cosas? Ciertamente no era de esas personas que creía en lo que sea, pero escuchar que cree en nuestra amistad me hizo sentir especial otra vez, no pude contenerme y lo abracé.

–- Gracias Hee Chul, por todo
–- No es nada…–en ese momento sonó el timbre de mi casa
–- ¡Cielos! ¡Debe ser él!– *toc* *toc* toc*
— Dong Hae, ya vinieron por ti–dijo Siwon a través de la puerta, con el corazón a mil, bajé con ambos; al verlo ahí parado sonreí como nunca
–- Hola pececito, ¿podemos irnos ya?–preguntó amablemente
–- ¡Si!–. Antes de irnos le prometió a mi familia que me devolvería en una pieza, me reí

Hee Chul le amenazó diciendo que si no lo hacía, lo buscaría para hacerlo picadillo. Y finalmente salimos de mi casa.

Íbamos caminando sin decirnos nada, ahora que lo tenía al lado podía ver con claridad nuestra diferencia, era unos centímetros más alto que yo, con una camiseta negra, una chaqueta deportiva que le combinaba excelente con sus jeans y zapatos blancos, me fijé en su cara, por debajo de sus orejas estaban sobresaliendo los huesos de su mandíbula un rasgo único que nunca antes había visto, sus lindos ojos marrón oscuro y luego bajé la mirada hasta encontrarme con la manzana en su cuello, tan notoria… rayos!

Nos está viendo todo el mundo, y creo que no fui el único en notarlo, con los nervios que ambos sentíamos o nos acercábamos más o nos separábamos, era algo desesperante… quería conversar con él pero no sabía de qué…

— ¿Recuerdas que ayer te prometí un helado?–comenzó de repente
— Ah si
— Entonces vamos por uno.

(Hyuk Jae POV)

Tal como le dije, fuimos a una heladería, yo pedí uno de chocomenta y él una combinación de ron pasas y oreo, jeje, que infantil y encantador es. Fuimos a sentarnos en una de las mesas disponibles y empezamos a comerlos… ¡rayos!

El solo ver cómo Hae lame ese helado me está excitando, suerte que había la mesa, o de lo contrario, cualquiera ya notaría el problema de mis pantalones. Claro que Hae solo lamía y lamía el helado mientras que yo ya estaba duro… me recordaba a esas películas en las que el menor lamia y chupaba el miembro del mayor, desde la base hasta la punta, muy parecido a lo que Hae hacía en ese momento y… ¡no puedo más!

Acaba de morderlo justamente como lo hacen… debo hacer algo o de lo contrario me correré en los pantalones… gracias al cielo nos sentamos cerca de los baños pero debo distraerlo o si no cuando me levante él verá mi erección sumamente notoria.

— Dong Hae, tengo que ir al baño
— Claro no hay problema
— Oh vaya, parece que por allá esta caída una moneda, puede ser de alguien
— ¿Dónde?–en el momento en que mira al otro lado salgo corriendo y me encerré en el primer baño desocupado.

Me bajé los pantalones y el bóxer, no podía creer lo erecto y duro que estaba… soy un enfermo… de solo ver al pececito disfrutar de un helado… pero creo que es la adolescencia y las hormonas alborotadas… para mí era usual masturbarme cuando veía esas películas XXX, pero jamás me paso por ver a una persona que me gustara. Debía deshacerme rápido de esto porque aún me esperaba afuera.

Comencé lentamente a subir y bajar mi mano, pero aumenté la velocidad a medida que lo necesitara… a este paso me saldrá sangre del labio por morderlo y no hacer ruido… en pocos segundos… en cuanto me corra mi pene ya no estará erecto y podré salir… ¡maldita sea! No logro venirme… ¡vamos! Hae… Hae… piensa en Hae… Dos jaladas más y listo. Mi semen se disparó a la taza del baño. Me limpié, hice que el agua se fuera por el drenaje, salí a lavarme las manos y la cara, estaba rojo y algo sudoroso.

Me maldije por esta cochinada en mi primera cita de verdad, pero qué otro remedio me quedaba, si Hae me descubría, saldría huyendo de mí.

Para cuando salí suerte que ya se había terminado su helado.

— ¿Qué sucedió? ¿Te sientes bien?
— ¿Uh?
— Que si te sientes bien
— Ah sí, solo me dio calor, me mareo a veces
— Entonces debemos tener cuidado, siéntate otro rato y nos iremos ¿si? Por cierto termínate tu helado
— Si claro, gracias.

Poco antes de salir de la heladería un señor salió del baño diciendo que habían gotas de semen en el piso (al parecer no le apunté bien) me dio algo como que medio susto y risa, pero nadie lo sabría, habían muchos hombres que probablemente entraron, así que no sabrían nunca quién fue.

¿Y ahora? ¿A dónde lo llevo? Un lugar tranquilo… ¡rayos! Eso me pasa por no ver cosas hetero, donde el chico lo tiene todo planeado y perfecto para su novia… ¡ES QUE YO NUNCA ANTES TUVE UNA VERDADERA CITA! ¡Ah! ¡Ya se! Eso es, lo llevaré a la torre Seúl, es un lugar concurrido pero estará bien.

Mmm creo que me equivoqué, no hay mucha gente, mejor, ahora todo estaba tranquilo. Lo invité a subir al teleférico, al principio se asustó pero lo abracé y comenzamos a disfrutar juntos del paisaje nocturno a nuestros pies… entonces recordé algo.

— Dime, ¿Qué te gusta hacer en tu tiempo libre?
— Me gusta leer, y mucho. A veces veo doramas y siempre llevo música conmigo
— Eres apacible, bueno a mí me encanta bailar, voy a una escuela especializada 3 días a la semana
— ¿De verdad? ¡Wow! Me parece genial, no pensé que te gustara eso, es inesperado…– “de alguien como yo” complete en mi mente, no lo culpo porque es verdad
— Ah sí, no, yo soy algo diferente de lo que todos piensan
— Lo siento no quise…
—  Sshh, calla, no pasa nada–le sonreí
— Me gustaría verte bailar algún día
— Claro que sí, ¿qué libros has leído?
— Bueno, de todo un poco, los clásicos, 100 años de soledad de Gabriel García Marques, Un viaje al centro de la tierra, De la tierra a la luna de Julio Verne, algo de Shakespeare, y las nuevas que han salido como Los juegos del Hambre
— ¡Vaya! No pensé encontrarme con alguien a quien le apasionara leer tanto, yo me duermo de solo leer las copias que sacan de la escuela, no podría sinceramente leer todo lo que me has dicho, me impresionas–vaya que lo hizo. Es tan interesante… –pero ¿sabes? Algún día, yo también quiero que me leas algo, como cuando a los niños se les hace dormir con una historia
— ¡Encantado! Wao, mira ahí abajo
— Es por eso que me gusta venir aquí a estas horas, cuando quiero estar solo
— Ya no, ahora puedes venir conmigo
— Gracias.

Cuando sentí sus dedos moverse un poco, me di cuenta de que lo abrazaba muy protectoramente, se sentía muy bien su calor en mis brazos. Si me ponía a pensar, la cita fue agradable, claro que fuimos a solo dos lugares y no hicimos casi nada, además el accidente en el baño. Pero mientras estuviéramos juntos, fue perfecta; la mejor cita que había tenido en mi vida, sentía algo raro en el estómago ¿mariposas? Jamás me había sentido tan cómodo con alguien antes a parte de mi familia.

Volteo a verlo y esta sonrojado y… ¡cielos! Yo también siento mis mejillas arder… todo es tan extraño y nuevo para mí, ¿será que es amor?

Mientras estábamos muy cómodos aquí, me di cuenta de la hora, ya era un poco tarde como para que se retrasara a su casa después de su primera cita… pero lo veía tan tranquilo que no daba ganas ni de moverlo… sin querer mi vista bajó a sus labios, tan lindos, rosados y delgados… ¡diablos no los remojes! Me está provocando… y como tonto yo también lo hago… me pregunto qué tal sabrán.

— ¿Hyuk Jae? ¿Hyukkie?
— ¿Ah? Oh lo siento, estaba distraído, ¿qué decías?
— Está oscureciendo, ya deberíamos irnos
— Ah sí claro, no vaya a ser que te regañen por mi culpa.

Al salir de la torre, caminamos unos metros y sentí en mi nariz una gota, luego otra en la mano, en la oreja… ¡ash! ¿Por qué no me quede viendo las noticias del clima?, corrimos hasta llegar a un lugar seco, nos paramos bajo el techo de una cafetería.

Frustrado por el clima pensé en que hubiera sido un lindo final… aunque usualmente en algunas películas la lluvia le daba un toque romántico… oh vaya, pobrecito, Hae está temblando y se abrazaba a sí mismo, me saco la chaqueta y se la paso por los hombros y me dirige una de sus dulces miradas, de improvisto me da un beso en la mejilla que casi me hace ponerme a brincar pero supuse que sería raro, por lo que le sonreí torpemente. Le quedaba algo grande pero se veía adorable. Cuando la lluvia se redujo a llovizna, su teléfono sonó.

— ¿hola? ¿Mamá…? Ah… pero si yo no… ¡NO! ¡POR FAVOR NO, REGRESEN! ¿Hola? ¿Mamá?
— ¿Qué tienes Dong Hae?–me preocupó la manera en que se alteró
— Es que mi mamá dice que fueron a visitar a mi tía y que por allá está lloviendo muy fuerte y que no saben a qué hora se detendrá y me voy a quedar solo en casa–lo dijo con una voz que me hizo un puñado mi corazón, vi que sus ojos se ponían brillantes y su labio sobresalía
— ¿Qué tiene de malo?
— Es que… es que yo…–un fuerte rayo cayó allá a lo lejos en las montañas, el estruendo fue tal que ambos nos llevamos las manos a los oídos, cuando pasó  me las quité, pero él seguía asustado, ¡ah!

¡Eso era, le tiene miedo a las tormentas!

— ¿Te dan miedo? Las tormentas eléctricas quiero decir
— Si–se sonrojó de la vergüenza — no me gusta cuando pasa
— Ven, quédate en mi casa hasta que tu mamá y tu hermano regresen
— ¿Qué? No, de ninguna manera, aunque me moje los pantalones me quedaré en mi casa, no quiero molestarte
— Si haces eso me reiré toda la vida de ti
— ¿Qué? ¡No! Hyukkie no seas malo
— ¿Hyukkie?
— Yo… perdón, no debí llamarte así
— Repítelo
— Que no debí…
— No, repite mi diminutivo
— Hyukkie
— Más alto
— ¡Hyukkie!–eso me mató

Sin poder evitarlo lo abracé, sintiéndome muy feliz de que me llamara así, se escuchaba tan bonito en sus labios y en su voz.

— Por cierto estás loco si crees que te dejaré solo así como así, tú regresas conmigo a mi casa ¿entendido?
— Lo siento pero…
— Sin peros, vámonos antes de que vuelva a llover.

La verdad es que lo llevé corriendo bajo una fina llovizna hasta la parada del autobús para tomar el que nos llevaba a casa.

Y al llegar, todo estaba a oscuras…

— ¿Mamá? ¿Sora? –solo el silencio respondió, entre encendiendo la luz de la sala y fui a buscarlas en sus habitaciones, pero nada… nada más que una nota pegada al refrigerador con un imán:

“Hyuk, perdona por salir sin avisar pero a mamá le urgía hacerse los exámenes y le dieron la cita hoy de improvisto…”

Pero para qué rayos tiene celular si no me va a mandar un mensaje por lo menos, ¡ash!

“… tal vez lleguemos un poco tarde porque dijeron que podrían darle hoy mismo los resultados, te dejamos la comida para que solo recalientes.
Posdata: cuando regrese te quiero en mi habitación para que me cuentes con lujo de detalles tu cita con Dong Hae”

Ay ya qué pues, si parece que se van a quedar dormir al hospital, son las 8:30 de la noche, ¡cierto! Hae está en la sala.

— Perdona la tardanza, yo…

Me detuve al ver que no me estaba prestando atención, si no a las fotos que estaban distribuidas por la sala, mías y de mi familia, tiene sus ojitos brillando, especialmente se fija en las que estoy yo, sonríe cuando ve una de cuando tenía 5 años, todo yo manchado de harina, la toma suavemente en sus manos y repasa con ligereza con sus dedos.


— ¿Dong Hae?–casi suelta la foto
— ¿Ah? Lo siento, no pude evitarlo, eras tan dulce… te ves muy lindo en estas–musitó devolviéndola al puesto
— Gracias, ¿tienes hambre?
— Si, te ayudaré a prepararlo si quieres
— No te preocupes, mi madre ha dejado solo para meter en el microondas
— No importa, te ayudaré

No me quedo más remedio que dejarle, había justo para dos, un poco de kimchi, el delicioso japchae que solo mi mamá sabe preparar y un par de sodas. Ayudó poniendo los platos y la mesa, me sorprendió cuando lo vi cortar el kimchi con habilidad…

— Por cierto, muchas gracias
— ¿De qué?
— Por dejarme quedar en tu casa y por lo de hoy
— No hay cuidado, para eso estoy, para ayudarte cuando lo necesites
— Se siente raro…
— ¿Qué dijiste?
— Nada, no es nada, comamos
— Por cierto–empecé mientras agarraba los palillos para comer — ¿Hee Chul no te dijo nada antes de irnos?
— ¿Hee Chul? ¿Cómo sabes que fue a mi casa?
— Porque lo vi irse a la tuya con Siwon, parecía muy apurado
— Si es cierto, al parecer le entusiasmó que tuviéramos una cita
— ¿Cita?
— Si, Hee se lo tomo así
— ¿Y tú?
— ¿Qué?
— ¿Cómo lo tomaste? ¿Cita? ¿Salida de amigos? Porque mi intención era una cita
— ¿En serio?
— Sí, cuando te invité, quería que así fuera
— Lo confesaré, yo también lo creí de ese modo

Sonreí demostrándole lo feliz que me hizo su respuesta, él se sonrojo avergonzado, si bien lo quise tomar como una cita era porque él es alguien sumamente especial para mí, y me hacía sentir cosas que nuca había sentido antes con nadie. Me levanté para lavar los platos y me di cuenta de que estaba mojado por la lluvia, rápidamente terminé de lavarlos y fui a la sala.

— Oye Hae ¿no crees que deberíamos…?–me quedé mudo ante la hermosa imagen en el sofá, se había tendido y se durmió… pero trae ropa mojada, podría resfriarse. Fui a mi cuarto por unas toallas y un pijama que le quedara bien.

Volví y comencé secando su cabello… de un marrón claro, bajé por su rostro pasando la toalla delicadamente… se veía tranquilo y relajado, aunque debió estar muy cansado como para que no le haya importado la ropa mojada… me puse a recordar todo lo que pasamos hace cuatro días…

¿Qué es lo que has hecho conmigo? ¿Cómo pudiste gustarme de esta manera? No, no solo me gustas, me enamoras… ¡alto! ¡ME ENAMORÉ DE TI! Si, lo admito, ¡me gustas y te amo! Te amo Lee Dong Hae y haría lo que fuera para que seas solo mío. Estoy seguro de que si me da una oportunidad, no le fallaré.

Ahora lo cambio de ropa, lentamente para que no se despierte, y es cuando me doy cuenta del lindo y delgado cuerpo que tiene, ¡quería verlo! Suena pervertido pero es que es tan irresistible, Dios, que hermoso es, pero aguanta Hyuk, solo un poco. Luego fui a darme una ducha para calmar mis hormonas, cuando salí me lo encontré ya medio despierto

— ¿Hyukkie?
— Aquí estoy pececito, estaba preocupado, creí que no despertarías hasta mañana
— Mmmm aaahhh (bostezo) la verdad es que me sentía algo cansado
— Esta bien ¿quieres ver una película?
— Si, ¿cuáles tienes?–comencé a nombrarle las de terror, lo cual no fue una buena idea porque cada vez que mencionaba a uno lo veía más blanco así que me detuve — pero no te preocupes, puedo tomar las de mi hermana que son “normales”


Fui a la habitación de Sora y llevé las películas que tiene, le hice escoger una y fue “Los Mercenarios” aunque la verdad me hubiera gustado ver una de terror, es cuando los jovencitos se aferran al otro y podría abrazarlo, pero ni modo.
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1 comentario:

  1. ahhhh ....son tan lindos hae y hyuk
    me encanta la historia esperaré la continuación
    saludos ^^
    -- analia duarte --

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